Mostrando entradas con la etiqueta Slavoj Zizeck. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Slavoj Zizeck. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de agosto de 2011

La culpa es nuestra

Leyendo a Almodóvar hablando de la actualidad, y en especial del 15M, estoy de acuerdo cuando dice esto:
"El 15-M es nuestro Mayo del 68, solo que aquí no se piden utopías, casi todo lo que denuncian y reclaman es dramáticamente real, posible y necesario."

E inmediatamente he pensado en "Arriesgar lo imposible" de Slavoj Zizek, y además creo que abandonaré el estilo críptico por un día, en honor a esta chico http://www.facebook.com/alberto.g.espinosa que habla tan bien que todos lo entienden, (yo creo que lo siguen sin entender del todo, y así se lo hice saber en su muro, pero seguro ya lo sabía, aún así amablemente me contestó). Me temo que he vuelto a la criptografía, así que para quien todavía me lee y ha llegado hasta aquí, hablemos un poco de Alberto, de Almodóvar, de Larry Page, y de Slavoj.

Alberto Garzón es un chico cercano al Marxismo (como herramienta), Economista, muy joven (26 años muy bien aprovechados), y "famoso" desde que apareció en un programa de 59' donde hablaban varios jóvenes sobre la situación político-económica, un político del PP, uno del PSOE, un empresario, una representante del 15M, Pau (del Sistema EyeOS, maravilloso como siempre) y Alberto, ese gran descubrimiento. Dejo el video completo con sus intervenciones, que merece bastante la pena:


En el programa resultaba claro que su capacidad de argumentación sobresalía como a vista de pájaro sobre el resto de pequeños seres, el único que parecía saberlo era Pau García Milá, que se conformaba con trasmitir un mensaje muy interesante y sencillo, algo que explicó bastante bien en este programa, y en otros en que ha aparecido. Pau es partidario de hacer lo que le gusta, arriesgarse, dejar de poner excusas e intentarlo, y en su caso, ha funcionado, es fundador de una empresa de sofware libre que creó con un amigo, tiene 23 años. Tengo debilidad por este chico (aparentemente apolítico, con criterio propio), que hace responsable de su vida a cada uno y no a Papá Estado.



Me parece importante la idea de sentirse responsable de lo que ocurre, y además creer que uno puede cambiarse y así cambiar su alrededor, y no salir a que cambien los demás (que también es legítimo pero no suficiente). También es interesante el entender que se pude tomar las riendas, al menos de tu vida, en este sistema, cosa que no permiten otros (y menos Otros), y puede uno reinventarse, sobretodo si te sientes responsable de tí mismo y piensas que no tienen que venir a ayudarte. La mejor manera de dejarte morir es pensar que no eres responsable de lo que te pasa y pensar que no tienes que hacer nada, que a menudo se transforma en que crees no poder hacer nada.

Y mezclando estas ideas de Pau y Alberto, dos seres que yo veo lejanos y compatibles, me encuentro con un tercero con el que parecen coincidir en algunas cosas, que es lo que se ha llamado "movimiento 15M". Un "ser" que no tiene líder, ni tiene opción política, ni preferencia por un sistema, sólo pide, como bien dice Pedro, cosas aplastatemente cotidianas, lógicas y hasta terriblemente razonables. pero no exactamente. Como se dijo en este blog hace poco, son ideas sin cabeza, sin conexión coherente, son reivindicaciones de quien le pide al sol que llueva. A los políticos que limiten su poder y se pongan mecanismos de control, a los bancos que no sean bancos, a la economía que no sea liberal ni capitalista, al Estado que los proteja y a la vez que los deje libres (pero sin responsabilidad sobre lo que ocurre). Expropiar el stock de viviendas no vendidas ¿En serio?. ¿Y esto en qué sistema encaja?. Reducir la joranada laboral para repartir el trabajo, ¿y esto no merma los derechos de los trabajadores ya empleados? ¿Y quién lo controla? ¿cuántos mecanismos de control harían falta para la banca, las expropiaciones, la clase política y el fraude fiscal? ¿quién controlará a los controladores? ¿cómo encaja esto en el sistema de libertad de mercado y personas en que nos movemos en Europa?

A la gente le gusta Alberto Garzón (el nivel de popularidad de su Facebook y su reciente Twitter lo demuestra) porque dice lo mismo que el 15M pero no exactamente, es decir, está articulado en un sistema, que él llama herramienta, que es el sistema Marxista, aunque moderado yo creo por la visión de un economista del Siglo XXI, pero sólo moderado en formas. La magia de Alberto es que habla con el don de Anguita, o el de Felipe González. Yo creo que mucha gente que votó a Anguita ni sabía que era republicano. Creo que hay miedo a decir lo que uno es, miedo a etiquetarse, a compararse, como si fuera una ofensa. Pero Alberto lo dice, como lo decía Anguita, pero sin decirlo del todo, sin nombrar a "la bicha". Habla de lo que la gente entiende, aunque no siempre, y a la gente le queda la sensación que él sabe de lo que habla, aunque no le pillen las intenciones del todo.

Por otra parte, a mí me parecen grandes intenciones, y bastante coherentes, y muy necesarias. Y en el fondo son algo mucho más parecido a arriesgar lo imposible porque no tenemos nada que arriesgar, no hay futuro que poner en peligro, y además es culpa nuestra, no de Zapatero (le votamos todos y Papá Europa lo mató. Es el claro ejemplo de lo que choca el 15M con la política global), ni de los bancos (todos los utilizamos, si de verdad es culpa de los bancos es fácil: saquemos todo el dinero del banco, todos, en bloque, y veamos lo que pasa), ni de los políticos (¿es que no está a nuestro alcance el voto en blanco?)...

Dejo una conferencia de Slavoj, sobre lo que significa ser revolucionario hoy en día, se entiende bastante bien, ya que tiene un inglés muy sencillo (y rotundo por otra parte):



Y para quien no entienda, dejo algo muy parecido en el mismo color, pero otro tema, el mismo tono, de Mario Benedetti:

La culpa es de uno

Quizá fue una hecatombe de esperanzas

un derrumbe de algún modo previsto

ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido


todas mis intuiciones se asomaron

para verme sufrir

y por cierto me vieron


hasta aquí había hecho y rehecho

mis trayectos contigo

hasta aquí había apostado

a inventar la verdad

pero vos encontraste la manera

una manera tierna

y a la vez implacable

de desahuciar mi amor


con un solo pronóstico lo quitaste

de los suburbios de tu vida posible

lo envolviste en nostalgias

lo cargaste por cuadras y cuadras

y despacito

sin que el aire nocturno lo advirtiera

ahí nomás lo dejaste

a solas con su suerte

que no es mucha


creo que tenés razón

la culpa es de uno cuando no enamora

y no de los pretextos

ni del tiempo


hace mucho muchísimo

que yo no me enfrentaba

como anoche al espejo

y fue implacable como vos

mas no fue tierno


ahora estoy solo

francamente

solo


siempre cuesta un poquito

empezar a sentirse desgraciado


antes de regresar

a mis lóbregos cuarteles de invierno


con los ojos bien secos

por si acaso


miro como te vas adentrando en la niebla

y empiezo a recordarte.


Y para quien lo prefiera recitado por Mario:




PD: Otro día hablaremos de Larry Page, de Android, de Apple (y los que creen que esperar por uno es más especial que tener un HP), y de la compra de Motorola y sus patentes por parte de Google. Bueno, hablaremos o no.

sábado, 5 de febrero de 2011

Machismo y feminismo

Creo que lo que saltó ayer en las noticias sobre la niña que muere azotada en Bangladesh, lo que pasa en Egipto con Mubarak y lo que pasa en Italia con Berlusconi son la misma noticia. La misma raíz, o como se suele decir, distintas caras de la misma moneda. La misma obscenidad llevada al extremo, algo tan viejo como el primero que creyó que tenía la verdad, o la razón, o el criterio universal, el que tiene poder de imponer el suyo creyendo que es universal.

Una vez en clase (hace mucho y qué importa) se formó un debate Machismo vs Feminismo. Recuerdo haber hablado la primera, para distinguir dos tipos de feminismo (en aquellos tiempos en que no se podía teclear feminismo en la Wikipedia). Creo haber dicho (y seguro no fue asi del todo) que había un feminismo legítimo que defendía los derechos de la mujer, y otro mas "recalcitrante" que abogaba por igualar a los géneros por abajo, copiando la mujer lo malo del género masculino. Se hizo un silencio, eso lo recuerdo como imagen instantánea de tu vida, como esas situaciones que te sorprenden porque para ti era obvio pero. Luego el debate siguió, como siguen las cosas que quieren ignorar lo dicho al principio, por inercia, por no revisar discursos, y se creó una batalla de géneros de nula intensidad.

Con los años, ese debate se ha perdido, por lo menos de mi horizonte había desaparecido. Alguna vez acechan viejos fantasmas de eso, pero vienen desde otro lado, cosas de Zizek. Es curioso como Zizek reorienta el pensamiento, es decir, cambia el punto de mira, y pongo un ejemplo muy gráfico, sobre el tema de la multiculturalidad, cualquiera se uniría a esta causa, pero como te unes a salvar a las focas monje, porque es lo correcto. Zizek cuenta que estas luchas se gestan desde la superficialidad en las intenciones, desde la "falsa tolerancia" del discurso occidental. Y se demuestra fácilmente cuando el "Otro", al que respetamos, porque quiénes somos para decir que las vacas no son sagradas o que el hombre bueno no va al cielo, pasa la línea, como ayer cuando murió una niña de 14 años en Bangladesh azotada 100 veces por "mantener relaciones" con un primo casado, y sin entrar siquiera en que haya sido violada, ¿es justo?. Bueno, no creo que alguien occidental diga que es justo o que lo respeta.

El límite del respeto a otra cultura... ¿dónde tiene el límite?. Yo creo que no hay respeto, es vano ese respeto, es miedoso y estéril. Si no hay verdad universal ni criterio más verdadero que otro, lo de Bangladesh sería, además de multicultural, respetable. Hay quien dirá que el límite son los famosos Derechos Humanos, (Human Rights, diría Steven), pero por favooor (con gesto de clamar al cielo) acaso no son los Derechos Humanos un límite que rebasan todas las culturas, acaso la occidental, por agruparlas, acaso la cultura occidental los respeta, acaso yo no sé que este ordenador costaría el triple si no fuera porque los hacen en países donde no se respetan los derechos humanos. (Pero los hacen lejos, leeejos).

Sospecho que el debate es mucho más profundo, o más radical como diría Zizek. Bajo lo de Bangladesh se oculta o se desvela mejor, que existe un criterio que consideramos moralmente más valido, y una religión mejor que otra, y un miedo al Otro, a que se mezcle con nosotros, a que venga con un criterio universal que no es el nuestro, tan paternalistas y tolerantes con los otros que hasta los dejamos existir en Alá, pero lejos. Zizek cuenta que "el multiculturalismo conlleva una obscenidad secreta", es decir, quien se ve "tolerante multicultural" es capaz, por poner un ejemplo, de defender por razones feministas una intervención armada (véase el Tea Party).

A mi me resulta más obsceno lo que está pasando en Italia, resulta un ejemplo perfecto del funcionamiento de la moralidad cristiana. Lo que pasa con Berlusconi y sus fiestas con menores, que el 60% de la población quiera ser como él, que las mujeres hayan perdido la capacidad de "verse". Cómo es el sexo para encubrir las miserias de este Occidente tan multicultural y tolerante. La niña de 14 años murió por un tabú sexual no superado. Berlusconi sigue viviendo por el mismo tabú pero dado la vuelta, la misma moneda, distinta cara. Ayer dijo Berlusconi, por unir estos dos temas con el tercero, que Mubarak es el "hombre más sabio" de todo Oriente Próximo. (Lo de "Próximo" es muy interesante, pero lo dejamos para otro post). Lo que dice Berlusconi es lo que quieren decir los países de la Unión Europea, pero no se atreven, no es correcto decirlo, uy, que han "condenado la violencia y abogado por el diálogo", es de risa.

Dejo aquí un documental que encontré esta mañana sobre lo que les está pasando a las mujeres en Italia. Dura 25 minutos, y a ratos se repite, pero las imágenes tan reales que son el fantasma mismo, que diría Zizek, y la voz seria de quien narra este hecho banal como si escondiera por sí mismo la amarga Verdad de Italia, y por extensión de Occidente, y por extensión de la multiculturalidad, de lo correcto, del machismo y feminismo, el presentador que se dirige a las "azafatas" en el minuto 21 del video, merecen la pena los 25 minutos.



lunes, 23 de noviembre de 2009

Caminando en círculos...

Ando estos dias desmadejando un problema que se me convierte en universal todo el tiempo, aunque yo intento reducirlo a un orden, entre el sentido, el destino y la verdad, aunque optando por creer, si es que el verbo puede sustraerse al sentido y el azar (a la verdad no puede, no puedo), si es que se puede creer, yo creo que se debe resolver fuera de ellos, ocurre en pero se resuelve en la brecha. Qué mal se explica la madeja cuando lo intenta, el problema es todos los hilos que va sacando, uniéndolos con nudos que expliquen la madeja y de paso al hilo, Popper se va a levantar con el atizador en la mano.

El caso es que he llegado a un sitio y quería explicármelo, asi que lo haré por aqui, a ver si se produce el mágico efecto de la invocación. Es el problema de la llamada "autonomía", el sujeto como ser "libre y responsable", dueño de su destino, etc. Este problema es una paradoja de la filosofía actual, por un lado el sujeto se considera un agente autónomo y responsable, sin embargo, la tendencia a depositar la "responsabilidad" en el Otro, ya sea en un acontecimiento pasado o en una entidad a la que hago responsable, hace pensar que el ser no es autónomo y libre. La ética utilitarista defiende que cada individuo debe (per)seguir sus propios placeres, y que no somos individuos autónomos, sino que el mecanismo de maximizar el placer determina nuestra conducta. Por tanto es posible manipular las conductas y el utilitarismo tiende a la no-autonomía, atacándola. Lo que yo entiendo como que el "acontecimiento" se produce independiente al sujeto, es decir, el acontecimiento es "irreducible", emerge un significado, es abismal, no tiene causa.

Esto lo defienden tres filósofos desde perspectivas distintas. Heidegger, con el desvelamiento (sí, Esther, estoy en ello), fundamenta que no hay autonomía sino destino, una cierta entidad que maneja los hilos, el destino es el acontecimiento, la causa es abismal y está fuera de la comprensión. Deleuze piensa que hay un ser sustancial impenetrable (no comprencible) y que de él emerge el sentido, que se conoce en la superficie como acontecimiento (esto pudiera ser Borges, sí, pudiera). Y Alain Badiou y la idea de que la verdad es el acontecimiento que es autónomo, fundamental, abismal en cuanto que se fundamenta a sí mismo, no se puede derivar de o reducir a un orden determinado del ser.

Aunque anudada la madeja en acontecimientos abstractos no es sino en los concretos cuando se ve capaz de desentrañar los otros, que en cascada vendrían a explicarse y dar sentido al Universal. Aún atada a la última opción, la de Badiou, en la oposición kantiana del ser y el acontecimiento de verdad, quiero pensar (¿creer quizá?) que Zizek (nuestro amigo yugoslavo de Lacan) tiene razón en el concepto de autonomía, es decir, el acontecimiento no es irreducible, eso es muy idealista, (conformista diría yo, porque es lo mismo, la magia es una forma de no buscar porque sola vendrá, y me será desvelada), es decir, que la autonomía no es manipulada por las circunstancias, y no lo es porque no es funcional, es un impulso como la líbido o la voluntad, algo que no es objetivo ni conducible. Y paradójicamente este aspecto de la conducta, más allá de toda actividad que conduce a ciertos fines (placer, reproducción, poder, etc) es una pulsión de auto-sabotaje. Yo lo entiendo como un límite del ser en que es completamente autónomo, por tanto no funcional en cuanto a no perseguir fines y ser manipulable, lo que el psicoanálisis llama la "pulsión de muerte" un exceso de vida, algo no funcional, algo que al emerger hace su propia causa, emerge y modifica las condiciones propias de haber sucedido, un sabotaje de fines, un círculo.


jueves, 17 de agosto de 2006

Arriesgar lo imposible

Me atreveré a todo lo que pueda hacer un hombre.
Quien se atreva a más es insensato.

Todo lo que termina...
BCN. Noviembre, 05.

En nuestros locos intentos,
renunciamos a lo que somos
por lo que esperamos ser.

lunes, 17 de abril de 2006

Sentido, (Orden e imposibilidad) y sensibilidad

¿Por qué ha vuelto Ismael?

LLevamos viendo durante siglos que se repiten ciclos, como anaqueles hexagonales de Biblioteca, sin que podamos acceder al orden, a su sincronía, a su por qué. Vuelven y somos conscientes pero ¿para qué?... ¿Por qué somos conscientes?. Si es cierto que hemos evolucionado con las características más adecuadas para la supervivencia, ¿por qué ese exceso? ¿por qué esa pulsión? ¿Por qué ese constante preguntar más allá de lo que podemos responder?... Parece que la consciencia es un error de la evolución, un elemento no funcional, un exceso que se escapa del orden y la explicación.


Eres
(que sea en presente subjuntivo)


No das respuestas
ni luz a mi jardín,
y no hay guerrero
que descanse en ti.
No hay luna de agosto,
ni lluvia de abril,
que no haya dormido
antes en ti.
Eres pequeña
como una estrella fugaz,
como el universo
antes de estallar.
Vuelas como la risa,
como el diente de león.
Si yo te miento,
tú lo haces mejor.

Ahora dime qué te han de ofrecer
la tardes perdidas, tu sangre en mi piel,
la casa cansada, la manta en el sofá,
la tele encendida, las ganas de llorar.
Y ahora dime qué te van a dar
la paz en tu vientre, la calma del mar,
gaviotas cansadas, mi sombra en el sofá,
la brasa encendida, las ganas de matar.

Eres la copa rota,
el mar en que me adentro,
viento que susurra,
el tálamo desecho,
ácido en mis ojos,
el café de mis mañanas,
la mano en el sexo,
el rumor de batalla.

No das respuestas
ni luz a mi jardín,
y no hay guerrero
que descanse en ti.
No hay luna de agosto,
ni lluvia de abril,
que no haya dormido
antes en ti.



He pensado en mi ciclo, mi orden, mi sentido. Sabía que este post saldría asi, irritante, personal, venía a compensar los anteriores en su necesidad de equilibrio, para que las piezas encajen. Es lo malo de los cumpleaños, te permiten el balance de un ciclo, más aún que los cierres anuales o las despedidas a medias. La distancia con la que fui parece mucha... metida en una historia de exceso, de pulsión, quizá no arriesgué lo imposible, pero encontré la calma para acabar sin mucha pena la carrera equivocada, para divisar anillos en júpiter, para romper lazos que al no apretar ataban.


Será
(la incertidumbre en Barna)

Será que el último verano se escapó en otro metro,
que en este vagón no sale el sol,
que ayer no llamaste por teléfono.
Será que es temprano y no quiero ir al trabajo,
será que tu olor nunca llega hasta aquí abajo,
serán tus retrasos.

Será que mi contrato temporal no entiende
de tardes de cine
ni de amaneceres.

Será que hace frio y me duelen las rodillas y los alquileres,
será que aún no vives conmigo,
los gritos de padre como alfileres.

Será la ETT, que cierra mis puños, que deja mis sienes
repletas de nubes, neveras vacías, horarios de trenes.
Será que el reloj me duele.

Será por eso que esta alma cansada
te echa de menos.
Llega mi parada.


Aprendí a aligerar mis maletas y me fui para volver, y también para intentar no hacerlo. Vi durante siglos a un hombre con piano en la esquina de la mano de un hedonista, también a una mujer con las pestañas larguísimas y un acento francés, que desentrenada, no supe ver que era la mismísima Octavia... Quise buscar a aquella, en aquella víspera. Una moneda decidía al pie de una escalera si era Volver o Instinto Básico II lo que yo tomaría como película-señal aquella noche. El sol en revolución estaba de mi parte, y salimos en moto por calles que yo juraría desiertas. Pero elegí cruz por esa consciencia trágica de culpabilidad ante el cielo despejado... y al llegar no pude sino volver




Buenos Aires 2001

(o cualquier ciudad desierta)

Mis manos y estas calles son láminas de hielo.
Te busco perdido por San Telmo,
colgado de los cables que unen los tejados.
La lluvia cae como una vieja canción de los Stones,
como el ángel que empujaron de un avión.
Y siempre es jueves en la Plaza de Mayo.

Te busco tras el vaho de un cristal del colectivo
y, en la cena, los malvados de mis amigos
me preguntan una y otra vez por ti.

Y caen los rostros en los charcos de Corrientes,
bajo hojas secas guarda sus sueños la gente.
Y en la tormenta, senadores que escapan,
cristales rotos frente a la Casa Rosada.

Los autos pasan lentos como una manada de elefantes,
en lo oscuro una mujer me ofrece mate
y Charlie salta por mí desde un rascacielos.

Hoy Boca gana y una joven que me recuerda a ti
hace las maletas. El FMI te desnuda en el peor invierno.

Hoy te he dejado grabada esta ciudad en el contestador.
De fondo se oye, cada día canta mejor,
siglo veinte, cambalache, problemático y febril.

Y tarareas una canción de los Redondos.
Hoy iré al río, te buscaré en el fondo.
Mafalda juega a la guerra nuclear.
Iré a San Telmo, hoy te tengo que encontrar.

Es la distancia al ideal una necesidad... Distancia temporal, distancia espacial, distancia emocional ...La operación ideológica, "elevar al rango de imposible para posponerlo o evitar su encuentro". Lo que no sostiene y a la vez nos guarda del encuentro con La Cosa. Pero a la vez está esa pulsión de muerte, ese exceso, que en mi se traduce en deseo de que todo encaje, de la armonía de la estructura que se rebela, que me da la clave del cómo, y sobretodo del por qué.


Qué andarás haciendo

(Y cómo, y dónde, y por qué...)


Qué andarás haciendo ahora,
hecha una madeja en el sillón,
dibujando constelaciones en los huecos
de los cuadros que aún faltan por colgar.

Qué andarás haciendo ahora,
apagando las luces del salón,
probándote quizá un vestido nuevo,
planeando una huida, ver el mar.

Y yo afilando lunas, perdido en el hotel,
encontrando tus caricias en el neceser.
Y yo buscándote en el espejo azul del baño,
en la ropa cansada del armario.

Qué andarás haciendo ahora,
cansada viendo la televisión,
guardando mi paz y mis retratos,
la costumbre de dormir al lado izquierdo.

Qué andarás haciendo ahora,
maldiciendo la luz, el primer sol,
hermosa con los párpados hinchados,
regando las plantas, todos los recuerdos.

Y yo retirando hojas secas de la cama,
soñándome contigo bajo el agua.
Y yo recordando que olvidé tender la ropa,
preguntándome qué andarás haciendo ahora.



Quizá una forma bella de distancia, una sólo placentera, agotadora, en que la copa rebosa tranquila, esa armonía fría y tranquilizadora. Luego aparecen las distancias de guardia, de cambio, que se incendian y se calman sin motivo, otra vez bellas, pero más oscuras, a punto de alcanzar la cosa porque no es esa en sí, sabemos que es otra, los cambios de ritmo nos aseguran su temporalidad pero también su enigma. De fondo está lo que creemos ser, la ciudad desierta que nos identifica, que no queremos definir más allá de un Paredro o Castillo Sangriento en el Polidor. Ese gusto por la palabra exacta, por tu soledad, por las dudas que las Certazas sublimes o bellas no pueden quitarte. Entonces vuelve, una consciencia de no saber, una señal de lluvia o pájaros, un deseo de hablar en subjuntivo, de incertidumbre, de la ciudad y su búsqueda, de saber qué andarás haciendo ahora. Algo (de) Sublime que se adjudica sólo, en contra de lo razonable, en que el exceso es la distancia, la búsqueda aparece como espera e inacción, incapaz de saber si es el centro lo que busca excentrarse, cerrado por derribo o ideal fantasma.

Un hombre espera en el desierto

La arena de los relojes
hizo crecer el desierto.
No digas que aquí hay silencio,
podrás decir que no oyes.

A los campos de Tinduf
no llega ese rumor de espuma
que el viento mecía en la duna
en que te amé una noche azul.

La piel de tu dromedario
me abriga como tus besos
y arropa el llanto del preso
aquel que te recuerda a diario.

Un hombre espera en el desierto
a que se tiña de gris el cielo,
a que me ames en hasanía,
a que devuelvan la melodía
que le robaron al viento.
La arena de los relojes hizo crecer el desierto.

Si nos asalta la noche fria
déjame pasarla en tu haima.
Si la arena se levanta,
mejor, así pasaré a tu lado más días.

Desde los acantilados
de Bojador cantan las olas:
"basta ya de derrotas".
El hombre del desierto esperó demasiado.

Un hombre espera en el desierto
a que se tiña de gris el cielo,
a que me ames en hasanía
a que devuelvan la melodía
que le robaron al viento.
La arena de los relojes hizo crecer el desierto.

La arena de los relojes hizo crecer
el desierto.

¿Por qué ha vuelto Ismael?