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lunes, 28 de febrero de 2011

Russell como un boomerang

Leo, siento y padezco a Jose M. Sánchez Ron en un artículo sobre Bertrand Russell en el que al mentar la verdad no se le tuerce el gesto. (Al menos no se le tuerce que yo sepa o que yo intuya). A Russel lo leí primero en textos sueltos, luego en Por qué no soy cristiano, y más tarde en otros textos más escogidos, confieso, como S. Ron, que no entendí Principia Mathematica.

Cito dos párrafos que él cita. Y los suscribo, sobre todo por su economía de medios.

"Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación"

No dice búsqueda de amor, ni ansia de conocimiento, y sí dice "insoportable piedad" y "angustia". Parece todo el conjunto tan exacto y cerrado como total que suma más que las partes.

"Puede que haya concebido equivocadamente la verdad teórica, pero no me equivoqué en pensar que existe tal verdad y que merece nuestra lealtad. Puede que haya creído que el camino hacia un mundo de hombres libres y felices era más corto de lo que se está revelando, pero no me equivoqué al pensar que ese mundo es posible, y que merece la pena vivir con miras a volverlo realidad".

Lo que me pasaba antes cuando leía estas cosas es que me recorría la misma angustia, la mismita que leo en Russell, la del obsesivo buscador, ansioso y angustiado. Y sin embargo, esa esperanza del filósofo de estar en el camino, esa también me suena, a pesar de estar en el mismo mundo de los que se levantan a la 7 para hacer el mísero trabajo de ganar dinero para otro al que no le importa nada la verdad ni la lealtad, y a pesar de eso aún creo, aún mantengo la esperanza, la mismita que genera la angustia.

domingo, 23 de enero de 2011

Domingo Haley



Lo que cuesta explicar las cosas en Enero, que hace más frío del que marca el termómetro que es ya sólo virtual después de prohibir el mercurio y los altares (los altares de barro y premisas siguen por aqui desde la aurora).


Otro domingo perfecto, este con café pero sin tostadas. No fui a mi citas pendientes, pero eso lo hago siempre sin ser domingo . Esta vez leyendo, leyendo sobre esto:

Primero fue la audiencia, "Deja vú gana a la OT de Pilar Rubio", eso leo, y me vuelve la duda de los audímetros... Los audímetros, cosa que a mi me interesa de manera inexplicable y desde antes que tuviera los medios para saber qué es una muestra representativa y lo discutiera en foros que aqui no vienen al caso. Hay 14.187.169 hogares en España (a Enero de 2010, dice el INE. Gracias a Gesplan por la agilidad que me ofreció en la búsqueda de todos estos datos, en su mayoría tan ingentes como inútiles para un españolito medio ni para un endiosado españolito). Decía que hay un poco más de 14 millones de hogares y 4625 audímetros. Fuera de la discusión de si es representativo el número, me quedo con el número de "hogares" que tienen el aparatito, parece que España es el 7º país en número de audímetros (en número absoluto), los españolitos somos unos consumidores voraces que viven con sus padres para poder tener un cocha
zo y un Wii. Por cierto que Merkel les ofrecerá trabajo a los españolitos cualificados . Os dejo el enlace aqui. (No lo dice, pero uno de los requisitos es no poseer audímetro y otro vivir emancipado).

Luego vino Ángela de la Cruz, finalista del Turner. Confieso que la he leído las veces que ha escrito en los medios o que le han hecho una entrevista, y no consigo encontrarle el interés, y claro, su obra tampoco me desvela el misterio, igual sigo, pero me temo que como sigue la Mazagatos a Vargas Llosa, a ciegas.
Dice Ángela que le gusta mucho la artista Hayley Tompkins, asi que la busco, y tampoco. Igual lo leo, lo miro, lo intento, y quizá hasta me gusta más que Ángela, y pongo aqui algo de eso de que Haley hace para "ilustrar" este domingo menos, por si alguien me desvela el misterio.

Y después vino Tomás, el filósofo, y otra vez las vueltas a la teleología (que no es la parte de la sociología que estudia las audiencias de la tele, no, no, no. Es, como bien dice El País, "la creencia en la existencia de una causa final). Ay, no sé si esto les suena. Dice Tomás (con apellido prometedor), que " a algunos les produce "zozobra" reconocer que el cosmos no emite señales, que es mudo e indiferente" incluso, que la evolución no es un progreso. El artículo, que no incluye entrevista con el filósofo, termina diciendo que cuando uno tiene un martillo ve clavos por todas partes. Rayuela empieza (virtualmente empieza en el capítulo 41, y cuando digo "virtualmente" es "para mí" y para todos los que conocen cómo se escribió) con Oliveira intentando enderezar clavos con un martillo y buscando algo que ya todos intuimos poco visible, buscando a ciegas. Buscando en una montaña, me voy a hacer una lasaña, seguimos trabajando en ello.


domingo, 9 de enero de 2011

Ninguna respuesta a las preguntas de Kant

Dice Cebrián (para quien no lo conozca que pinche aquí, letra V de la Rae) que la tercera Gran Depresión está encima y no queremos verla. El caso es que eso lo sabemos, y la vemos, pero lo que no sabemos es qué hacer. Kant ya lo planteó hace más de un siglo. Ni sabemos qué (debemos) hacer, ni qué (podemos) esperar. Creemos que la respuesta sólo puede ser científica, pero será política, siempre lo es, sólo que estamos mirando en la dirección equivocada. Estamos mirando en Twitter o en Facebook, o en el google quién es Cebrián, pero la respuesta es la acción, y la pasividad es la marca de los tiempos. Todos los seres (casi) humanos con los que hablo tienen ideas sin iniciativa, y prácticamente la totalidad "pasa" de la política, y no porque le interese más el As o el Marca, sino porque son desengañados prematuros, yo diría que el mundo los parió ya desengañados.

Copio a continuación un extracto del artículo de Cebrián en el País:

"El pánico de 1873, que coincidió con el estallido de una burbuja inmobiliaria en Austria, corazón del imperio centroeuropeo, marcó también el comienzo del declive del británico y el inicio de la hegemonía americana. Hubo un deslizamiento de poder hacia el otro lado del Atlántico. De la Depresión de 1929 se derivó el auge de los fascismos europeos, que desembocaría en la Segunda Guerra Mundial. Hoy el poder económico, y enseguida comprobaremos que el político también, se desplaza hacia los países asiáticos, en los que el capitalismo convive con formas de vida y organización social muy alejadas de los parámetros occidentales y de la democracia representativa."

Habla Cebrián de que la crisis es sistemática. Me gustaría humildemente decirle al catedrático de la Rae que la crisis es sistémica, es decir, de la totalidad del sistema, y no sistemática, que es lo que se ajusta al sistema. Pero esto no es tribuna que él transite, espero que alguien menos humilde se lo haga llegar. Fuera de este detalle (de mucha importancia por otro lado) , dice Cebrián que el "pánico" tuvoi que ver en la paralización de las instituciones que podían intervenir en el mercado "cuando es necesario". Eso no hace sino reforzar la idea de que todos saben que es grave la crisis pero el pánico de remover el modelo económico es paralizante, aparte de que no sabemos hacia dónde moverlo, ni sabemos reinventarnos un sistema ya que no hemos escuchado ninguno de sus avisos. Para cebrián la culpa es de quien debiendo "regular" el mercado no lo hizo. ni Ayuntamientos, ni Cajas de Ahorro, ni Gobierno Central ni los ciudadanos (y esto no lo dice Cebrián) que se comportaron como si quien los cuidaba los estuviera permitiendo endeudarse mucho más de lo que podían pero pensando que escurriría la responsabilidad final, estupidez infantil y casi que le da la razón a los regímenes totalitarios cuando tratan al ciudadano como un niño. (Recuerdo el extracto del libro de Kundera cuando ella sueña que está en una isla rodeada de niños que la tratan a su antojo, un claro (o no tanto) ensueño de quien ha vivido en un país comunista).

"Muchos Gobiernos decidieron inyectar considerables cantidades de dinero en el sistema para hacer frente a la crisis de forma coyuntural, con lo que ya se sabía que el aumento de los déficits públicos sería imparable. Lo peculiar de la situación es que a corto plazo son precisas medidas que resultan contradictorias con las necesarias reformas estructurales. "

Eso viene a explicar por qué en España el Partido Socialista está tomando medidas contradictorias, y por qué, ya que ahora sabemos que el mercado "no se autorregula", el Partido Popular anda verdaderamente desorientado. Hasta Rouco se ha dado cuenta. Ya les ha avisado que lo importante es la familia y no el paro, ellos no han comentado el asunto, ni sabemos si les gusta o ni les importa lo que Monseñor Rouco farfulle.

"Europa no acaba de aplicarse a sus deberes: ni promueve la convergencia en sus políticas económica y fiscal, ni aborda los problemas energéticos que la acucian, ni prepara soluciones futuras para sectores industriales heridos de muerte en su territorio, mientras renacen en su seno el nacionalismo, el populismo y la xenofobia. Pero, por más esfuerzos que hagan los patrioteros de todas las raleas, el papel de los Estados-nación seguirá siendo importante solo si aceptamos que tiene que ser limitado por el creciente rol de las instituciones internacionales."

Esto de renacer xenofobias, populismos y nacionalismos también le ha venido de regalo a la derecha, que tampoco sabe gestionar el asunto en su favor. De verdad da miedo pensar que unos seres con esa falta de iniciativa vayan a gobernar "porque no hay otra cosa". Hasta les ha salido un Cascos nacionalista y un Aznar que volverá si España lo necesita.

"Esta Gran Depresión de 2008 (que en realidad comenzó ya el 2007) marcará la emergencia de China como futura próxima primera economía mundial y el establecimiento en Asia, y en países hasta ahora considerados periféricos o tercermundistas, de muchos centros de poder (económico, político y científico) que antes se ubicaban en nuestra vieja Europa. No pocos de los fundamentos de la democracia, un invento típicamente europeo, se van a ver trastocados en la nueva situación."

Habla Cebrián de volver a los valores clásicos de la democracia, y que eso ocurrirá en Asia (donde eso ni existe). No sé si el tema les suena, "El Gigante dormido" "Continente emergente", etc. No sé por qué todos los análisis brillantes que leo acaban con conclusiones tan pobres, aunque pensándolo bien, el análisis siempre es observación atenta y "sistemática", sin embargo la conclusión requiere capacidades difíciles de hallar, la capacidad para sacar de todo el análisis unas conclusiones válidas para poner en funcionamiento orientadas a objetivos funcionales es difícil, no hay rumbo, y por eso Cebrián no sabemos qué hacer, no sabemos.

Decía Kant que sus tres preguntas "¿Qué puedo saber?, ¿Qué debo hacer? y ¿Qué me está permitido esperar? " se resumían (y se resumen, se siguen resumiendo) en una: ¿qué es el hombre?. Sólo el hombre puede responder, y sólo el hombre sabe la respuesta, y el problema es que el hombre a perdido la fe en el Hombre.

(Conste que Hombre es un término genérico, con graves connotaciones filosóficas, que en estos tiempos de "miembras" no es en vano la aclaración)


lunes, 23 de noviembre de 2009

Caminando en círculos...

Ando estos dias desmadejando un problema que se me convierte en universal todo el tiempo, aunque yo intento reducirlo a un orden, entre el sentido, el destino y la verdad, aunque optando por creer, si es que el verbo puede sustraerse al sentido y el azar (a la verdad no puede, no puedo), si es que se puede creer, yo creo que se debe resolver fuera de ellos, ocurre en pero se resuelve en la brecha. Qué mal se explica la madeja cuando lo intenta, el problema es todos los hilos que va sacando, uniéndolos con nudos que expliquen la madeja y de paso al hilo, Popper se va a levantar con el atizador en la mano.

El caso es que he llegado a un sitio y quería explicármelo, asi que lo haré por aqui, a ver si se produce el mágico efecto de la invocación. Es el problema de la llamada "autonomía", el sujeto como ser "libre y responsable", dueño de su destino, etc. Este problema es una paradoja de la filosofía actual, por un lado el sujeto se considera un agente autónomo y responsable, sin embargo, la tendencia a depositar la "responsabilidad" en el Otro, ya sea en un acontecimiento pasado o en una entidad a la que hago responsable, hace pensar que el ser no es autónomo y libre. La ética utilitarista defiende que cada individuo debe (per)seguir sus propios placeres, y que no somos individuos autónomos, sino que el mecanismo de maximizar el placer determina nuestra conducta. Por tanto es posible manipular las conductas y el utilitarismo tiende a la no-autonomía, atacándola. Lo que yo entiendo como que el "acontecimiento" se produce independiente al sujeto, es decir, el acontecimiento es "irreducible", emerge un significado, es abismal, no tiene causa.

Esto lo defienden tres filósofos desde perspectivas distintas. Heidegger, con el desvelamiento (sí, Esther, estoy en ello), fundamenta que no hay autonomía sino destino, una cierta entidad que maneja los hilos, el destino es el acontecimiento, la causa es abismal y está fuera de la comprensión. Deleuze piensa que hay un ser sustancial impenetrable (no comprencible) y que de él emerge el sentido, que se conoce en la superficie como acontecimiento (esto pudiera ser Borges, sí, pudiera). Y Alain Badiou y la idea de que la verdad es el acontecimiento que es autónomo, fundamental, abismal en cuanto que se fundamenta a sí mismo, no se puede derivar de o reducir a un orden determinado del ser.

Aunque anudada la madeja en acontecimientos abstractos no es sino en los concretos cuando se ve capaz de desentrañar los otros, que en cascada vendrían a explicarse y dar sentido al Universal. Aún atada a la última opción, la de Badiou, en la oposición kantiana del ser y el acontecimiento de verdad, quiero pensar (¿creer quizá?) que Zizek (nuestro amigo yugoslavo de Lacan) tiene razón en el concepto de autonomía, es decir, el acontecimiento no es irreducible, eso es muy idealista, (conformista diría yo, porque es lo mismo, la magia es una forma de no buscar porque sola vendrá, y me será desvelada), es decir, que la autonomía no es manipulada por las circunstancias, y no lo es porque no es funcional, es un impulso como la líbido o la voluntad, algo que no es objetivo ni conducible. Y paradójicamente este aspecto de la conducta, más allá de toda actividad que conduce a ciertos fines (placer, reproducción, poder, etc) es una pulsión de auto-sabotaje. Yo lo entiendo como un límite del ser en que es completamente autónomo, por tanto no funcional en cuanto a no perseguir fines y ser manipulable, lo que el psicoanálisis llama la "pulsión de muerte" un exceso de vida, algo no funcional, algo que al emerger hace su propia causa, emerge y modifica las condiciones propias de haber sucedido, un sabotaje de fines, un círculo.


lunes, 12 de octubre de 2009

El Cielo

Ocurre a veces que dentro de un libro de Filosofía Presocrática, donde habla del pitagorismo, refriéndose a Filolao de Crotona, encuentra uno una mención de Aristóteles al Sistema Planetario, al Fuego y al centro, y uno entiende que quizá algo encaja, y que ya pensaron por uno, y que uno es inexplicablemente feliz al leer esto tal vez sólo por el hallazgo, tal vez...

" La mayoría de los pueblos dice que la tierra esta situada en el centro del universo... pero los filósofos itálicos, llamados pitagóricos sostienen lo contrario. Dicen que en el centro está el fuego y que la tierra es una de sus estrellas, que, con su movimiento circular en torno al centro, da origen a la noche y al día. (...) Los pitagóricos sostienen que la parte más importante del mundo que es el centro, debe ser custodiada en grado máximo y llaman al centro, o mejor, al fuego que ocupa ese lugar "fortalez de Zeus", como si la palabra centro fuera completamente inequívoca, y el centro de la figura matemática se identificara siempre con el de la cosa o el centro natural. Pero es preferible concebir el centro del firmamento entero de un modo análogo al de los animales, en los que son diferentes el centro del animal y el del cuerpo."
Aristóteles, de caelo (B 13, 293a 18)

"- ¿es cierto que hay un ajedrez indio de setenta y dos piezas?
- Es postulable -dijo Oliveira- la partida infinita.
- Gana el que conquista el centro. Desde ahi se dominan todas las posibilidades, y no tiene sentido que el adversario se empeñe en seguir jugando. Pero el centro podría estar en una casilla lateral, o fuera del tablero.
- O en un bolsillo del chaleco.
- Figuras -dijo Morelli-. Tan difícil escapar de ellas, con lo hermosas que son."
Rayuela, Capítulo 154.

"Pero todo eso, el canto de Bessie, el arrullo de Coleman Hawkins, ¿no eran ilusiones, y no eran algo todavía peor, la ilusión de otras ilusiones, una cadena vertiginosa hacia atrás, hacia un mono mirándose en el agua el primer día del mundo? Pero Babs lloraba, Babs había dicho: " Oh sí, oh sí que es verdad", (...) porque solamente las ilusiones eran capaces de mover a sus fieles, las ilusiones y no las verdades. (....) Cerrando los ojos alcanzó a decirse que si un pobre ritual era capaz de excentrarlo así para mostrarle mejor un centro sin embargo inconcebible, tal vez no todo estaba perdido y alguna vez, en otras circunstancias, después de otras pruebas, el acceso sería posible. "
Rayuela, Capítulo 12.

sábado, 15 de agosto de 2009

Sein und Zeit

"En el estar-resuelto, el Dasein es su futuro;
en el ser-culpable, es su pasado;
y en el actuar entra en el presente.
El Dasein no es nada más que ser-tiempo.
El tiempo no es nada que nos llegue
del exterior del mundo, sino lo que yo mismo soy."
Martin Heidegger.


La obsesión por el orden imposible, por las piezas que encajan como la línea que recorría a su pesar un camino con principio y sin fin, una recta, esa que es infinita, que se pierde por el suelo, esa desesperada necesidad de que se pierda y de que no se vea el fondo, el final, la esfera de Parménides cuánto daño nos ha, el afán de eternidad, ay, el afán...

Le sigue la lista de las listas, las listas de cosas que tenemos que hacer porque si no las habremos perdido, porque si no nos habremos perdido. Hay que ordenar esas listas porque uno no puede agarrarse a ellas en el desorden, volver a buscar un orden, una economía de medios para los fines eternos, los lugares comunes, las palabras vacías, la tranquilidad de esto es lo que me ha pasado, ahora que lo sé, yo ahora que lo sé...

Luego los formatos de Chillida, cuenta que en una reunión con Heidegger le aconsejó que publicara su Ser y Tiempo de edición especial en el formato que él intuitivamente había elegido para escribir, los editores contuvieron la respiración... cuartillas, lo escribió "intuitivamente" en cuartillas (Chillida no pensó en la comodidad de lo que le quedaba a mano, sino en que eso era una intención con sentido de la proporción, )... asi que a Heidegger le pareció muy bien, asi que a los editores no tanto (cosas de la falta de afán de eternidad), asi que se publicó así o "fue ahí" finito como ser en el tiempo, eterno como la intuición del formato, de la materia, "velocidad en el espacio".

Está el problema del lenguaje, no el del idioma que crea patrias e idiotas (otro día), sino el de que las cosas sean posibles, que se puedan decir y entender, que esté por encima de amigos freudianos o existencialistas, un núcleo de crítica, o alienación, o relatividad, o mundo de las ideas o los velos de Heidegger que han usado los cristianos, no los de la falsa sábana santa (otro día), sino los del corazón, el velamiento que nos impide ver que el hombre está en las cosas, el ser-en-el-mundo, sin embargo Heideggger pensaba que el lenguaje más que instrumento era lugar donde el ser habita, el desvelamiento era correspondencia y no velo, la metáfora era la forma propia de la vida y no un velo que detrás llevara al señor.

El libro, polémicas de nacional-socialismo aparte, es un intento de orden, de no perderse en medio de los uniformes, de sacar al yo del todos nosotros, de superar la "cosificación de la consciencia", es una forma de ser en el mundo como lo son las otras teorías nucleares, como cualquier obsesivo que se precie (y sabe que se aprende sobre lo aprendido) sus experiencias le llevan a la única idea de reforzar su idea central del Dasein, sin embargo para Heidegger del Olvido del Ser son todos culpables, el platonismo, el cristianismo, el liberalismo, el socialismo, el marxismo y el comunismo. Para Heidegger el conocimiento es posterior, la existencia solo se entiende desde la propia experiencia, el entendimiento es sólo un ajuste, lo que "está siendo" se nos presenta en un contexto de "encaje práctico", no debido a que posea cualidades inherentes sino por la intencionalidad que posee....

Y los universales, la verdad absoluta que Heidegger nos niega, los obispos se apropian, y Lo Otro nos refuerza, lo que a veces llamamos "intuir" tras el orden de la Biblioteca, el Aleph que quisimos ver en la playa tras una ecuación de onda o felicidad, lo que Popper para tranquilizarse llamó nicho biológico (de uno mismo, y sin embargo de Otro) y Jung para sincronizarse con el Cosmos llamó el inconsciente colectivo (es decir de todos, un lugar común). Los conceptos, los universales, la verdad universal, la verdad absoluta, el criterio para. La esencia que precede a la existencia o nadie habrá dejado de observar que nuestro poder de abstracción no es más que una capacidad de olvido, una debilidad de la memoria. Y sin embargo yo, que no puedo estar más en desacuerdo con la parte nuclear de Ser y Tiempo, siento al leerlo un dolor de desasosiego, una vieja necesidad de sentido, una intuición de orden que no es el mismo orden pero es la misma necesidad, el mismo deseo común, la misma lluvia, el mismo intento de Sentido.

lunes, 15 de junio de 2009

"El gesto de acariciar un seno, jugar con un niño, luchar por un ideal; pero cuando cito estas tres instancias lo hago dando por supuesta una máxima concentración intencional, porque entre acariciar un seno y acariciar un seno puede haber una distancia vertiginosa e incluso una oposición total."

"Siempre me ha parecido -y lo explicité en Rayuela- que lo metafísico está al alcance de toda mano capaz de entrar en la dimensión necesaria (...); y si esa mano logra en una hora excepcional acariciar por fin el seno que aguarda tan próximo y tan secreto a la vez, ¿podemos seguir hablando de metafísica?"



"¿No habremos inventado la metafísica por mera pobreza, porque como en la fábula decretábamos que las uvas estaban verdes? (...) Ésa es la metafísica en el preciso instante en que Aquiles sabe que jamás alcanzará a la tortuga si se queda en la nostalgia o el verbo, pero que sí la alcanzará corriendo tras ella y demostrándole que el hombre vive aqui abajo y que ésa es su verdadera metafísica si es capaz de adueñarse de la realidad y aniquilar los fantasmas inventados" y dejar de escribir para ellos.

Julio Cortázar.

Papeles inesperados.

Fragmentos metafísicos finales en Life.




lunes, 17 de abril de 2006

Sentido, (Orden e imposibilidad) y sensibilidad

¿Por qué ha vuelto Ismael?

LLevamos viendo durante siglos que se repiten ciclos, como anaqueles hexagonales de Biblioteca, sin que podamos acceder al orden, a su sincronía, a su por qué. Vuelven y somos conscientes pero ¿para qué?... ¿Por qué somos conscientes?. Si es cierto que hemos evolucionado con las características más adecuadas para la supervivencia, ¿por qué ese exceso? ¿por qué esa pulsión? ¿Por qué ese constante preguntar más allá de lo que podemos responder?... Parece que la consciencia es un error de la evolución, un elemento no funcional, un exceso que se escapa del orden y la explicación.


Eres
(que sea en presente subjuntivo)


No das respuestas
ni luz a mi jardín,
y no hay guerrero
que descanse en ti.
No hay luna de agosto,
ni lluvia de abril,
que no haya dormido
antes en ti.
Eres pequeña
como una estrella fugaz,
como el universo
antes de estallar.
Vuelas como la risa,
como el diente de león.
Si yo te miento,
tú lo haces mejor.

Ahora dime qué te han de ofrecer
la tardes perdidas, tu sangre en mi piel,
la casa cansada, la manta en el sofá,
la tele encendida, las ganas de llorar.
Y ahora dime qué te van a dar
la paz en tu vientre, la calma del mar,
gaviotas cansadas, mi sombra en el sofá,
la brasa encendida, las ganas de matar.

Eres la copa rota,
el mar en que me adentro,
viento que susurra,
el tálamo desecho,
ácido en mis ojos,
el café de mis mañanas,
la mano en el sexo,
el rumor de batalla.

No das respuestas
ni luz a mi jardín,
y no hay guerrero
que descanse en ti.
No hay luna de agosto,
ni lluvia de abril,
que no haya dormido
antes en ti.



He pensado en mi ciclo, mi orden, mi sentido. Sabía que este post saldría asi, irritante, personal, venía a compensar los anteriores en su necesidad de equilibrio, para que las piezas encajen. Es lo malo de los cumpleaños, te permiten el balance de un ciclo, más aún que los cierres anuales o las despedidas a medias. La distancia con la que fui parece mucha... metida en una historia de exceso, de pulsión, quizá no arriesgué lo imposible, pero encontré la calma para acabar sin mucha pena la carrera equivocada, para divisar anillos en júpiter, para romper lazos que al no apretar ataban.


Será
(la incertidumbre en Barna)

Será que el último verano se escapó en otro metro,
que en este vagón no sale el sol,
que ayer no llamaste por teléfono.
Será que es temprano y no quiero ir al trabajo,
será que tu olor nunca llega hasta aquí abajo,
serán tus retrasos.

Será que mi contrato temporal no entiende
de tardes de cine
ni de amaneceres.

Será que hace frio y me duelen las rodillas y los alquileres,
será que aún no vives conmigo,
los gritos de padre como alfileres.

Será la ETT, que cierra mis puños, que deja mis sienes
repletas de nubes, neveras vacías, horarios de trenes.
Será que el reloj me duele.

Será por eso que esta alma cansada
te echa de menos.
Llega mi parada.


Aprendí a aligerar mis maletas y me fui para volver, y también para intentar no hacerlo. Vi durante siglos a un hombre con piano en la esquina de la mano de un hedonista, también a una mujer con las pestañas larguísimas y un acento francés, que desentrenada, no supe ver que era la mismísima Octavia... Quise buscar a aquella, en aquella víspera. Una moneda decidía al pie de una escalera si era Volver o Instinto Básico II lo que yo tomaría como película-señal aquella noche. El sol en revolución estaba de mi parte, y salimos en moto por calles que yo juraría desiertas. Pero elegí cruz por esa consciencia trágica de culpabilidad ante el cielo despejado... y al llegar no pude sino volver




Buenos Aires 2001

(o cualquier ciudad desierta)

Mis manos y estas calles son láminas de hielo.
Te busco perdido por San Telmo,
colgado de los cables que unen los tejados.
La lluvia cae como una vieja canción de los Stones,
como el ángel que empujaron de un avión.
Y siempre es jueves en la Plaza de Mayo.

Te busco tras el vaho de un cristal del colectivo
y, en la cena, los malvados de mis amigos
me preguntan una y otra vez por ti.

Y caen los rostros en los charcos de Corrientes,
bajo hojas secas guarda sus sueños la gente.
Y en la tormenta, senadores que escapan,
cristales rotos frente a la Casa Rosada.

Los autos pasan lentos como una manada de elefantes,
en lo oscuro una mujer me ofrece mate
y Charlie salta por mí desde un rascacielos.

Hoy Boca gana y una joven que me recuerda a ti
hace las maletas. El FMI te desnuda en el peor invierno.

Hoy te he dejado grabada esta ciudad en el contestador.
De fondo se oye, cada día canta mejor,
siglo veinte, cambalache, problemático y febril.

Y tarareas una canción de los Redondos.
Hoy iré al río, te buscaré en el fondo.
Mafalda juega a la guerra nuclear.
Iré a San Telmo, hoy te tengo que encontrar.

Es la distancia al ideal una necesidad... Distancia temporal, distancia espacial, distancia emocional ...La operación ideológica, "elevar al rango de imposible para posponerlo o evitar su encuentro". Lo que no sostiene y a la vez nos guarda del encuentro con La Cosa. Pero a la vez está esa pulsión de muerte, ese exceso, que en mi se traduce en deseo de que todo encaje, de la armonía de la estructura que se rebela, que me da la clave del cómo, y sobretodo del por qué.


Qué andarás haciendo

(Y cómo, y dónde, y por qué...)


Qué andarás haciendo ahora,
hecha una madeja en el sillón,
dibujando constelaciones en los huecos
de los cuadros que aún faltan por colgar.

Qué andarás haciendo ahora,
apagando las luces del salón,
probándote quizá un vestido nuevo,
planeando una huida, ver el mar.

Y yo afilando lunas, perdido en el hotel,
encontrando tus caricias en el neceser.
Y yo buscándote en el espejo azul del baño,
en la ropa cansada del armario.

Qué andarás haciendo ahora,
cansada viendo la televisión,
guardando mi paz y mis retratos,
la costumbre de dormir al lado izquierdo.

Qué andarás haciendo ahora,
maldiciendo la luz, el primer sol,
hermosa con los párpados hinchados,
regando las plantas, todos los recuerdos.

Y yo retirando hojas secas de la cama,
soñándome contigo bajo el agua.
Y yo recordando que olvidé tender la ropa,
preguntándome qué andarás haciendo ahora.



Quizá una forma bella de distancia, una sólo placentera, agotadora, en que la copa rebosa tranquila, esa armonía fría y tranquilizadora. Luego aparecen las distancias de guardia, de cambio, que se incendian y se calman sin motivo, otra vez bellas, pero más oscuras, a punto de alcanzar la cosa porque no es esa en sí, sabemos que es otra, los cambios de ritmo nos aseguran su temporalidad pero también su enigma. De fondo está lo que creemos ser, la ciudad desierta que nos identifica, que no queremos definir más allá de un Paredro o Castillo Sangriento en el Polidor. Ese gusto por la palabra exacta, por tu soledad, por las dudas que las Certazas sublimes o bellas no pueden quitarte. Entonces vuelve, una consciencia de no saber, una señal de lluvia o pájaros, un deseo de hablar en subjuntivo, de incertidumbre, de la ciudad y su búsqueda, de saber qué andarás haciendo ahora. Algo (de) Sublime que se adjudica sólo, en contra de lo razonable, en que el exceso es la distancia, la búsqueda aparece como espera e inacción, incapaz de saber si es el centro lo que busca excentrarse, cerrado por derribo o ideal fantasma.

Un hombre espera en el desierto

La arena de los relojes
hizo crecer el desierto.
No digas que aquí hay silencio,
podrás decir que no oyes.

A los campos de Tinduf
no llega ese rumor de espuma
que el viento mecía en la duna
en que te amé una noche azul.

La piel de tu dromedario
me abriga como tus besos
y arropa el llanto del preso
aquel que te recuerda a diario.

Un hombre espera en el desierto
a que se tiña de gris el cielo,
a que me ames en hasanía,
a que devuelvan la melodía
que le robaron al viento.
La arena de los relojes hizo crecer el desierto.

Si nos asalta la noche fria
déjame pasarla en tu haima.
Si la arena se levanta,
mejor, así pasaré a tu lado más días.

Desde los acantilados
de Bojador cantan las olas:
"basta ya de derrotas".
El hombre del desierto esperó demasiado.

Un hombre espera en el desierto
a que se tiña de gris el cielo,
a que me ames en hasanía
a que devuelvan la melodía
que le robaron al viento.
La arena de los relojes hizo crecer el desierto.

La arena de los relojes hizo crecer
el desierto.

¿Por qué ha vuelto Ismael?

martes, 14 de marzo de 2006

De lo bello y lo sublime (1):


17 años antes de escribir Crítica de la Razón pura, y ya con 40 años escribe Kant Sobre lo bello y lo sublime… el azar me llevó a esta obra cuando buscaba un nexo entre dos períodos de la vida de Margritte, apareció un jinete perdido, primer cuadro surrealista, de ahí un comentario de Foucault, de él uno de Derrida, que habla de Kant y su estética, la estética de lo Sublime que analiza Lyotard, oponiéndola a lo bello.

He encontrado el texto completo de la obra temprana de Kant, y me ha impresionado por la subjetividad humana que destila, demasiado humana, alejada de la perfección de sus Críticas. Extraigo una lista de lo que es bello y lo que es sublime en Kant:

Lo Bello: :
Encanta
Pequeño
El día
El ingenio
La cortesía
La benevolencia
La comedia
El amor

Lo Sublime
Conmueve
Grande
La noche
La inteligencia
El desinterés
La dignidad
La tragedia
La amistad

Lo bello tiene un límite marcado, es representable. Genera un placer positivo, aumenta la potencia vital.

Lo sublime no tiene forma ni representación. Es un placer ambivalente, un vértigo, una angustia transitoria ante un placer ilimitado.

Creo que todos hemos experimentado ese sentimiento espasmódico, de vértigo ante lo sublime, que no se opone a lo bello, pero, como insinúa Kant, tiene algo de señal, de trascendente.

viernes, 23 de diciembre de 2005

Causas Mágicas

He visto una verdad pequeñita,
la seguí un rato pero
lo dejé por pura supervivencia.

Esta semana alguien me dijo que aunque el acercamiento filosófico sólo pueda ser ya estético, no lo aceptaría por pura supervivencia. No sabría ser sin ese aliento de la búsqueda.

Me doy cuenta que he visto a veces esos agujeros pero no los seguí porque no sabría seguir viviendo; sólo que, en mi necesidad de entrelazamientos, me he rodeado de abismos con burbuja propia, con los que he creado vínculos inevitablemente, y ahora todos me parecen formar un sistema de culpas y disculpas entrelazadas. Explicaciones que más que causas mágicas padecen el estigma judeocristiano.

Quizá sólo por azar encontré esta semana a la Maga... También desencontré a mi fantasma, al que no le pongo vínculo porque se lo llevó en globo... Ambos en agujeros, ambos con ceremonias de paraguas y puentes... Ya no consigo creer en casualidades, ni causas mágicas... pero, hay un pero, y es que la encantadora Bo Peep ha pedido para mi "un despertar mágico", y eso, como poco, es una señal; asi que aunque supiera que es cierto, no quiero creerme que Edith es la Maga, aunque sea por supervivencia.

viernes, 9 de diciembre de 2005

Clay

Hay un corto, incluido en Robot stories, en que se trata el tema de la (in)mortalidad, no pudiendo eludir el sentido religioso en la conciencia cibernética inmortal, porque ¿qué es esa conciencia universal sino un acercamiento a la Verdad?...
Una vez leí a Antoni Tàpies que decía algo asi como que a sus 77 años aún aspiraba a cambiar el mundo, aspiraba a hacer un cuadro en una sola pincelada, la pincelada perfecta (esto lo dice mucho)..."Para expresar cosas importantes no hace falta utilizar grandes recursos ni imágenes grandiosas. En un gramo de polvo puede estar contenido todo el universo". Polvo, estrellas, arcilla... la idea simbólica del origen, el más allá en el más acá . El gran Neo naciendo con los ojos sin usar, ciego como la justicia, porque en la ceguera estaba su equidad. (Le debo a mackraken una entrada sobre Matrix).
¿Cuánta vuelta hay que dar a la realidad para llegar a lo esencial? ...ya la pregunta supone que hay que llegar a lo esencial, que existe y que es bueno, ¿se puede hacer preguntas no dirigidas? ...cuando Kant se pregunta si "puede el alma humana alcanzar un bien tan perfecto, cuando ella misma no es perfecta" ¿no está dirigiendo la respuesta a la necesidad subjetiva de perfección y de la idea de perfección?
¿Qué es esencial? ...espero respuesta... o pregunta dirigida