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domingo, 19 de diciembre de 2010

Domingo

Este domingo es perfecto, con el perdón de los domingos anteriores... El País (formato papeeel), el café (recién molido, o mejor molido recién), Pan con mantequilla (y la tostadora Reina IV o V), Chema con su pelotita (tocando las susodichas también), Ray Loriga hablando de los malos que son los sueños de los despiertos (no es así, y no importa), New York New York (y las que vengan de Sinatra), Moneo con la palabra justa (un hallazgo comparable a la entrevista de Tápiès cuando decía que a sus 83 años todavía creía que se podía cambiar el mundo, "y te crees que con palabras limpias la casa" se oye de fondo), Resaca (de las buenas, lo recuerdas todo y no te duele nada, términos absolutos y sin embargo), Cartas para mí (incluso para nosotros, si ese pronombre existiera o existiese), y Otras que aquí no pueden decirse pero que se sobredimensionan cual viga de cuelgue. Perdón por la alegría y por las canciones de todo y nada, que yo juraría son intercambiables, hay tantos caminos de fuego, todos los fuegos el camino.

Uno puede escuchar sólo la primera, y se quedará con una versión bastante aproximada de lo que aquí no se explica, también podría saltársela y pasar directamente a la segunda, en cuyo caso sería como leer los capítulos prescindibles, algo que quizá dé una visión aún más inexacta y más perfecta de la realidad que no se ve; uno puede también escucharlas en el orden que están, en ese caso la primera modificaría la segunda en justa medida. Y por último uno puede ir a la última y luego escuchar la de Calamaro, y en ese caso, se entiende todo perfectamente para siempre por un tiempo.



jueves, 5 de noviembre de 2009

Si te vas...

A Kafka, que nunca llegó aqui, esté donde esté,
no le faltará quien le ayude...

Hola, un hola que nunca nos decíamos, ni adiós. Otra víspera de cumpleaños, en noviembre, cómo no. Te escribo para leerme, porque aqui nunca estuviste, y si fue que sí, quizá ni supieras, nadie sabe; y para contarte, contarles, contarnos, contarme que tampoco he perfeccionado tanto esta capacidad de olvido, y que hace días que me ronda una canción y esta manía de atribuir épocas-personas-canciones.

Y tampoco estoy tan bien, ni estuve tan mal cuando te dije tantas cosas, que luego pasaron con fuegos sin planes, como ocurre en todos los sueños que no se hacen carne, se van rompiendo al amparo de otros nuevos, que vuelven a ser el mismo fuego, el de la búsqueda sin brújula, importando rayuelas a todos los puertos, que mira que había puertos por aquellos tiempos, tú eso "sólo" lo intuías, pero siempre fuiste tan.

Reconozco que tu Rayuela era la más bonita, llena de cintas de colores, como el ladrillo que recogió Salaverry en Mayo del 68, un símbolo al que comprar una urna a las 3 de la mañana, porque eso sí, siempre estabas disponible, fuiste tan. Desde ese momento idealizado en el Km. 0, hasta las cosas que se estiraron para que dolieran menos mientras tantas cosas siguieron pasando, y nuevas canciones, y esta confesión, que como la de Patrick Bateman en American Phsico no va a servir para nada.

En las causas mágicas sólo creía yo, tú fingiste creer por un tiempo, siempre manteniendo las escalas de importancia, siempre fuiste tan. Seguro no fue en esta canción que nos dijimos adiós, que hubo uno mucho antes, y uno protocolario mucho después, y este de la canción fue "sólo" una inflexión, una intuición, una pielecita que se cae y se queda como polvo en el aire, el aire en que hace tiempo que no estás, el sitio donde se mueven todas las canciones, tantas cosas que seguirán pasando.


sábado, 26 de septiembre de 2009

Tan lejos, tan cerca

"¿recordarte? Sí, tú, pobre espectro, mientras la memoria conserve asiento en esta esfera enajenada: ¿recordarte? Sí, de la tabla de mi memoria, borraré todos los recuerdos triviales y necios, todos los dichos de los libros, todas las formas, todas las impresiones pasadas y la observación; y sólo tu mandato vivirá en el libro y el volumen de mi cerebro, sin mezclarse con materia más baja"

Hamlet.
Acto Primero. Escena V.


"Al lado del Cerro —aunque ese Cerro no tenía lado, se llegaba de golpe y nunca se sabía bien si ya se estaba o no, entonces más bien cerca del Cerro—, en un barrio de casas bajas y chicos discutidores, las preguntas no habían servido de nada, todo se iba estrellando en sonrisas amables, en mujeres que hubieran querido ayudar pero no estaban al tanto, la gente se muda, señor, aquí todo ha cambiando mucho, a lo mejor si va a la policía quién le dice. Y no podía quedarse demasiado porque el barco salía al rato nomás, y aunque no hubiera salido en el fondo todo estaba perdido de antemano, las averiguaciones las hacía por las dudas, como una jugada de quiniela o una obediencia astrológica."

Rayuela.
Capítulo 48.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Negra noche (remake)


A ver si esta noche me falta la silla para no mojarme. No quiero seguir negando la mala racha, todos problemas de mi capacidad de olvido, de no existir siempre podría pensar que las hubo peores, que de ellas salí con banderas rotas, y que la verdad se escribió ella sola con Mayúsculas. Olvidé a lo que venía al mundo del que quería bajarme.

Lo despacio que pasa el tiempo mirando una llamada que no vas a descolgar, no será Señor el mismo tiempo que,no será la lluvia de la maleta la misma que está lloviendo ahora. El miedo que busca sus razones hasta que deja de sonar, hasta que encuentra el discurso del disfraz. Sobretodo algo que no se entienda, que se pase por aqui y no sepa, que nisiquiera yo sepa lo que trama el miedo.

No es para levantar una mala noche de estas de viernes leeeento peero he visto que por ahi me han copiado, me ha hecho gracia, no tenían ni idea de lo que hablaba, han hecho un cortar pegar que se entiende aún menos que el post original (si eso fuera posible), pero a uno le hace gracia ser copiado y malentendido todo a un tiempo, no deja de ser esa idea un halago ajeno, muy ajeno.

Y volviendo al a ver si esta noche me salva la literatura, que en eso está y no tengo que salir a la noche a buscar mi silla, y mi verdad, y mi destino, y mi causa mágica, y mi agonía básica, y mi soledad, y mi bandera, y mi disfraz, y mi miedo que me espera y no tiene prisa. Y si se escribiera esta noche la negra noche sería de otro color y tendría la letra de una canción, que buscándola, Desnuda y con sombrilla, me ha salido otra, que se ajusta tanto a la verdad de este post, que ni que la literatura me estuviera consolando con causas mágicas.


Historia de las sillas
(
Silvio Rodríguez)

En el borde del camino hay una silla,
la rapiña merodea aquel lugar.
La casaca del amigo esta tendida,
el amigo no se sienta a descansar.
Sus zapatos, de gastados, son espejos
que le queman la garganta con el sol.
Y a través de su cansancio pasa un viejo
que le seca con la sombra el sudor.

En la punta del amor viaja el amigo,
en la punta más aguda que hay que ver.
Esa punta que lo mismo cava en tierra
que en las ruinas, que en un rastro de mujer.
Es por eso que es soldado y es amante,
es por eso que es madera y es metal.
Es por eso que lo mismo siembra rosas
que razones de bandera y arsenal.

El que tenga una canción tendrá tormenta,
el que tenga compañía, soledad.
El que siga un buen camino tendrá sillas
peligrosas que lo inviten a parar.
Pero vale la canción buena tormenta
y la compañía vale soledad.
Siempre vale la agonía de la prisa,
aunque se llene de sillas la verdad.


En serio que nunca la había oído.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Cass, mis orígenes

Cass, La chica más guapa de la ciudad

Basada en el cuento de bukoswki, quizás sus poemas y
tal vez más allá del manifiesto surrealista


(Todo con el permiso de la imaginación ).

"Nos gustaba Cass la chica mas guapa de la ciudad
su forma angelical de pisar la nieve
mientras tararea la última estrofa de Dylan.
Su manera tan dulce de guiñar
como si estuviera recitando un poema
o pintándose los labios en el espejo
de cualquier fotografía.

Nos gustaba que tuviera las piernas morenas
y se riera como un Sábado.
Pobre Cass, tenía que morir como una Diosa, nuestra.
Arrollada por un Chevrolet y un repartidor de Coca-Colas
y ahora un policía nos robó todas las lágrimas.

Y ahora la lloramos todos y
enviamos violetas a direcciones inventadas
todas dirigidas todas dirigidas todas dirigidas a Cass,
la chica mas guapa de la ciudad.

Pero solo hemos aprendido
a silbarte una nueva canción
es para tí Cass,
que estabas tan harta de la vida
que te tumbabas desnuda bajo el sol
de las cinco de la tarde.
Es para ti, que nos reprochaste tantas veces
nuestro aire de perritos derrotados

Y ahora la lloramos todos
y enviamos violetas a direcciones inventadas ...
Los autores de la canción son profesores de Universidad de Zaragoza. Jose Luis Rodríguez García. ((Panfleto contra la monarquía: sobre la inutilidad de los reyes (2006). La Esfera de los Libros)). Y Gabriel Sopena Genzor, que produjo su primer disco, y estudia marcos ideológicos y religiosos celtíberos, nada más surrealista.


Así en este camino inverso recorrido desde un CD que me envió Morfeo a una dirección ahora inventada, (tengo la intuición Fernando de habernos encontrado en la blogosfera, siendo ambos otros), llegué de Ismael a Quique, desde aquel programa de Canal Plus en que Quique parecía un ser luminoso y esperanzador al lado del político y nada surrealista Ismael, desde Quique reapareció Fito Páez, y con él otra vez Sabina, pero no era Sabina el de antes, sino Vila-Matas en un París reinventado por la ironía, en que uno podía encontrar a Samuel Beckett en el Jardín de Luxembourg, y yo me lo creo, me creo el encuentro de Borges con Borges, me creo que cada vez que Beckett pasaba una página podía temblar el Jardín entero, más, podía bifurcarse en senderos, en decisiones que uno debe tomar solo, siendo "la desesperación tan grande que ni palabras(...)" Y luego era el estilo decir si nevaba, aunque fuera nieve de mentira. Una mariposa de cartón a una dirección que eran todas las direcciones, un cultivador de Orquídeas que espera sus cajas mientras atropellan a una chica que se puso a llamar a Juan y no era Nicole, y vino Marrast como perro de aguas a tallarse en hule o madera, a desesperarse en vías paralelas, a largarse adoptando a mi paredro para siempre por un tiempo, y ojalá nada más, solo que todos los días se muere al lado de un caracol en el Jardín Botánico y de Luxembourg, en cada ciudad que puede ser otra porque todos estamos contaminados por la literatura.

martes, 1 de septiembre de 2009

Andaba por aqui

A ella le gustaba Lucía Etxebarría. Yo podría hacer sangre con eso, pero no lo haré.
Me he acordado de ella, a la que no conozco, por ver a Lucía que no me interesa.
Yo sabía que esos gustos no eran los de él, pero no pregunté.
Cuando lo conocí no sabía que no haría nada, yo al contrario de los perros en verano, creía que lo haría.
Conozco a más gente a las que les gusta hasta la literatura de Lucía. Yo podría hacer un estereotipo de eso, pero no lo haré.
Cuando leo a Lucía me da esa sensación que necesita de dos palabras para expresarla, pero no lo haré.
Yo sabía que quizá él leería esto y no se sabría, y yo tendría que poner el quizá para protegernos a todos.
Me he acordado de cuando fui a La Ventura, solo por las fotos oscuras con francés en frases blancas rotas. Le agradecen a Lucía que no subiera las copas cuando lo compró.
A él le gustaban la culpa y las espinas, yo no sabía que era un personaje, él no sabía que yo me lo estaba inventando, asi que se dejó ser, pero no fue.

sábado, 15 de agosto de 2009

Sein und Zeit

"En el estar-resuelto, el Dasein es su futuro;
en el ser-culpable, es su pasado;
y en el actuar entra en el presente.
El Dasein no es nada más que ser-tiempo.
El tiempo no es nada que nos llegue
del exterior del mundo, sino lo que yo mismo soy."
Martin Heidegger.


La obsesión por el orden imposible, por las piezas que encajan como la línea que recorría a su pesar un camino con principio y sin fin, una recta, esa que es infinita, que se pierde por el suelo, esa desesperada necesidad de que se pierda y de que no se vea el fondo, el final, la esfera de Parménides cuánto daño nos ha, el afán de eternidad, ay, el afán...

Le sigue la lista de las listas, las listas de cosas que tenemos que hacer porque si no las habremos perdido, porque si no nos habremos perdido. Hay que ordenar esas listas porque uno no puede agarrarse a ellas en el desorden, volver a buscar un orden, una economía de medios para los fines eternos, los lugares comunes, las palabras vacías, la tranquilidad de esto es lo que me ha pasado, ahora que lo sé, yo ahora que lo sé...

Luego los formatos de Chillida, cuenta que en una reunión con Heidegger le aconsejó que publicara su Ser y Tiempo de edición especial en el formato que él intuitivamente había elegido para escribir, los editores contuvieron la respiración... cuartillas, lo escribió "intuitivamente" en cuartillas (Chillida no pensó en la comodidad de lo que le quedaba a mano, sino en que eso era una intención con sentido de la proporción, )... asi que a Heidegger le pareció muy bien, asi que a los editores no tanto (cosas de la falta de afán de eternidad), asi que se publicó así o "fue ahí" finito como ser en el tiempo, eterno como la intuición del formato, de la materia, "velocidad en el espacio".

Está el problema del lenguaje, no el del idioma que crea patrias e idiotas (otro día), sino el de que las cosas sean posibles, que se puedan decir y entender, que esté por encima de amigos freudianos o existencialistas, un núcleo de crítica, o alienación, o relatividad, o mundo de las ideas o los velos de Heidegger que han usado los cristianos, no los de la falsa sábana santa (otro día), sino los del corazón, el velamiento que nos impide ver que el hombre está en las cosas, el ser-en-el-mundo, sin embargo Heideggger pensaba que el lenguaje más que instrumento era lugar donde el ser habita, el desvelamiento era correspondencia y no velo, la metáfora era la forma propia de la vida y no un velo que detrás llevara al señor.

El libro, polémicas de nacional-socialismo aparte, es un intento de orden, de no perderse en medio de los uniformes, de sacar al yo del todos nosotros, de superar la "cosificación de la consciencia", es una forma de ser en el mundo como lo son las otras teorías nucleares, como cualquier obsesivo que se precie (y sabe que se aprende sobre lo aprendido) sus experiencias le llevan a la única idea de reforzar su idea central del Dasein, sin embargo para Heidegger del Olvido del Ser son todos culpables, el platonismo, el cristianismo, el liberalismo, el socialismo, el marxismo y el comunismo. Para Heidegger el conocimiento es posterior, la existencia solo se entiende desde la propia experiencia, el entendimiento es sólo un ajuste, lo que "está siendo" se nos presenta en un contexto de "encaje práctico", no debido a que posea cualidades inherentes sino por la intencionalidad que posee....

Y los universales, la verdad absoluta que Heidegger nos niega, los obispos se apropian, y Lo Otro nos refuerza, lo que a veces llamamos "intuir" tras el orden de la Biblioteca, el Aleph que quisimos ver en la playa tras una ecuación de onda o felicidad, lo que Popper para tranquilizarse llamó nicho biológico (de uno mismo, y sin embargo de Otro) y Jung para sincronizarse con el Cosmos llamó el inconsciente colectivo (es decir de todos, un lugar común). Los conceptos, los universales, la verdad universal, la verdad absoluta, el criterio para. La esencia que precede a la existencia o nadie habrá dejado de observar que nuestro poder de abstracción no es más que una capacidad de olvido, una debilidad de la memoria. Y sin embargo yo, que no puedo estar más en desacuerdo con la parte nuclear de Ser y Tiempo, siento al leerlo un dolor de desasosiego, una vieja necesidad de sentido, una intuición de orden que no es el mismo orden pero es la misma necesidad, el mismo deseo común, la misma lluvia, el mismo intento de Sentido.

viernes, 17 de julio de 2009

Me arde



- ¿Sábes a quién vi ahora?
- No sé si quiero saberlo.

- Al doctor Sosa.
- ¿Ah, si?

- Si, iba en un mercedes, pero normalito.
- Ese tío...

-Creo que iba al hospital.
- Y todavía va...

- Tranquila, tengo la matrícula.


Salvador Daaalí.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes, pero a mi una vez me retiraron una vesícula, la mía, que era una sola y venía tiempo siendo sonajero de piedras. Me dejó poco poética con todo y con nada. Al salir parece que la pobre no dijo nada, no tenía noción de patria, es lo que tiene cuando se ha estado tan dentro mío, creo, quiero creer y no (parece que la fe, dicen a la izquierda, se puede medir). Me miró fanáticamente a los ojos, como si viniera de un mismo túnel y ahora me viera desde afuera. Nos quedamos en silencio y las palabras se quedaron como movidas y hacia la izquierda, y decían lo que se dice a veces...


"Vos lo dijiste nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
sólo de a ratos parecía que iba a vivir
que iba a vencernos
pero los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro sin su cielo
un niño muerto sólo eso... "





No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes, pero a mi me sonaron mucho esas frases movidas y a la izquierda, como piedras que despertaran algo que duerme con la lluvia, como si un montón de rincones comunes vinieran a verme y vaya si me vieron, los años, la tarta la reparte Candy caramelo, como si encadenaras fantasmas que arden, cómo me arde, todos los fuegos en ausencia de incendio. Y que verdad triste y nunca vista, y que lugar más sombrío aquel para despedirnos, y qué canción más tonta que sólo recordará mi capacidad de hacer daño a primeros y segundos, de hacer perder a terceros o cuartos, de salir ganando en terciopelo, de cargar pianos en la vesícula, de cargar agujeros donde antes iban...

"una sonrisa como la tuya
dulce y honda
quizá un alma triste
como mi alma
poca cosa
quizá aprendiera con el tiempo
a desplegarse
a usar el mundo
pero los niños que así
vienen muertos de amor
muertos de miedo... "

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes, pero el hueco que deja la pérdida es más hondo que la cosa misma, el objeto de pérdida se hace más grande que la esquina más rota y dolorosa del mundo, los extraños casos de ausencias que se sienten más que presencias o una complicación del no se sabe lo que se tiene hasta. Y ahora sabes que te esperan hondonadas en habitaciones vacías, textos que no sabes si escribiste para que no te los escribieran otros, pianos que se cargan para salir disparados, lo que sólo se dice por la noche, palabras que es posible (como posible es que llegue el 13 de abril y pánico, el 31 de mayo y abismo, el 17 mayo y muerte ) borrar (en) la angustia de dia......





viernes, 3 de julio de 2009

Espero...

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, mi es poco, es bastante. En una semana se pueden reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú saber cómo te digo que te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame agua", "¿sabes manejar?,"se hizo de noche"... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero".)

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

Jaime Sabines.
Espero curarme de ti

jueves, 2 de julio de 2009

Todas las impresiones...

A veces estamos demasiado dispuestos a creer
que el presente es el único estado posible de las cosas.
Marcel Proust

Impresión, sol naciente. Claude Monet, 1872-1873. Cuadro que inició el impresionismo.

El homo sapiens, la única criatura dotada de razón,
es también la única que aferra su existencia a cosas irracionales.
Henri Bergson

En Debussy, sus estructuras no lineales se mueven
misteriosamente de una imagen sana a la siguiente,
dejando al oyente solo para encontrar una unidad total.


Percibimos un olor cuando unas moléculas aromáticas penetran la cavidad nasal estimulan los terminales nerviosos encargados de detectar olores. Estos terminales convierten el influjo de moléculas aromáticas en impulsos nerviosos y los envían al sistema límbico en donde, dependiendo de que tipo de aroma se trate, provocan diversos tipos de reacciones emotivas y estimulan recuerdos. Estudios recientes confirman que los olores que percibimos tienen un impacto significativo sobre nuestro estado anímico.

Pero esto ya lo sabía Marcel, lo dijo en 16 volúmenes escritos en cuadernos escolares, tras 14 años de escritura, en monólogo interior desde una habitación de corcho, yo me uno a los que piensan que el pasaje de la magdalena es una impresión de verdad, un fogonazo del camino de búsqueda, también un camino de regreso. En fin, que hoy o quizá fue siempre, me acordé de esta canción...


jueves, 25 de junio de 2009

Todos los fuegos...

And when your heart bleeds

For a love that's dead like me

That's when I come back,

when I come back to you...

jueves, 28 de mayo de 2009

Me han perdido



ABUSO DE CONCIENCIA

Esta casa en que vivo se asemeja en todo a la mía: disposición de las habitaciones, olor del vestíbulo, muebles, luz oblicua por la mañana, atenuada a mediodía, solapada por la tarde; todo es igual, incluso los senderos y los árboles del jardín, y esa vieja puerta semiderruida y los adoquines del patio.

También las horas y los minutos del tiempo que pasa son semejantes a las horas y a los minutos de mi vida. En el momento en que giran a mi alrededor, me digo: “Parecen de veras. ¡Cómo se asemejan a las verdaderas horas que vivo en este momento!”

Por mi parte, si bien he suprimido en mi casa cualquier superficie de reflexión, cuando a pesar de todo el vidrio inevitable de una ventana se empeña en devolverme mi reflejo, veo en él a alguien que se me parece. ¡Sí, que se me parece mucho, lo reconozco!

¡Pero no se vaya a pretender que soy yo! ¡Vamos! Todo es falso aquí. Cuando me hayan devuelto mi casa y mi vida, entonces mi verdadero rostro.


JEAN TARDIEU

Capítulos prescindibles.


Rayuela (1963).


viernes, 2 de enero de 2009

El (Verdadero) Fin de la Historia


Francis Fukuyama auguraba en 1992 que la historia en el sentido hegeliano
(la historia como un proceso progresivo que llega a un fin)
y marxista (la historia como el proceso de la lucha de clases
que culminara en la sociedad comunista) ,
ha llegado a su fin, porque HOY
nadie duda que el estado democratico liberal
es el que mejor defiende la libertad de las personas,
y la economia de mercado el sistema que mas prosperidad crea...


Y nuestra historia agonizó
al tiempo que el capitalismo lo hacía.
Ironías de la vida... o no hay mal
que por bien no nos joda.

"si te dicen que caí, y es verdad, y es es verdad
no sientas ni un segundo más de lástima por mí
que me voy a levantar
y sí te falta una imagén quiero que me recuerdes así
con el viento en las velas
si te dicen que duermo de día y es verdad, es verdad
no te olvides que soy grande
porque tengo multitudes que me esperan afuera
y si te faltó ternura o la vida te hizo dura
quiero que me perdones
no tengo los pies en la tierra
me perdí la realidad
me olvidé de los amigos
me olvidé de los demás
reconozco haber perdido sintonía alguna vez
pero no te dejé de querer
sigo siendo algo tierno
que quiere seguir de pié
pero te espera "
no son horas de reírse
no son horas de olvidar
que en mi capacidad de olvido
hice lo que quise de verdad...

lunes, 17 de abril de 2006

Sentido, (Orden e imposibilidad) y sensibilidad

¿Por qué ha vuelto Ismael?

LLevamos viendo durante siglos que se repiten ciclos, como anaqueles hexagonales de Biblioteca, sin que podamos acceder al orden, a su sincronía, a su por qué. Vuelven y somos conscientes pero ¿para qué?... ¿Por qué somos conscientes?. Si es cierto que hemos evolucionado con las características más adecuadas para la supervivencia, ¿por qué ese exceso? ¿por qué esa pulsión? ¿Por qué ese constante preguntar más allá de lo que podemos responder?... Parece que la consciencia es un error de la evolución, un elemento no funcional, un exceso que se escapa del orden y la explicación.


Eres
(que sea en presente subjuntivo)


No das respuestas
ni luz a mi jardín,
y no hay guerrero
que descanse en ti.
No hay luna de agosto,
ni lluvia de abril,
que no haya dormido
antes en ti.
Eres pequeña
como una estrella fugaz,
como el universo
antes de estallar.
Vuelas como la risa,
como el diente de león.
Si yo te miento,
tú lo haces mejor.

Ahora dime qué te han de ofrecer
la tardes perdidas, tu sangre en mi piel,
la casa cansada, la manta en el sofá,
la tele encendida, las ganas de llorar.
Y ahora dime qué te van a dar
la paz en tu vientre, la calma del mar,
gaviotas cansadas, mi sombra en el sofá,
la brasa encendida, las ganas de matar.

Eres la copa rota,
el mar en que me adentro,
viento que susurra,
el tálamo desecho,
ácido en mis ojos,
el café de mis mañanas,
la mano en el sexo,
el rumor de batalla.

No das respuestas
ni luz a mi jardín,
y no hay guerrero
que descanse en ti.
No hay luna de agosto,
ni lluvia de abril,
que no haya dormido
antes en ti.



He pensado en mi ciclo, mi orden, mi sentido. Sabía que este post saldría asi, irritante, personal, venía a compensar los anteriores en su necesidad de equilibrio, para que las piezas encajen. Es lo malo de los cumpleaños, te permiten el balance de un ciclo, más aún que los cierres anuales o las despedidas a medias. La distancia con la que fui parece mucha... metida en una historia de exceso, de pulsión, quizá no arriesgué lo imposible, pero encontré la calma para acabar sin mucha pena la carrera equivocada, para divisar anillos en júpiter, para romper lazos que al no apretar ataban.


Será
(la incertidumbre en Barna)

Será que el último verano se escapó en otro metro,
que en este vagón no sale el sol,
que ayer no llamaste por teléfono.
Será que es temprano y no quiero ir al trabajo,
será que tu olor nunca llega hasta aquí abajo,
serán tus retrasos.

Será que mi contrato temporal no entiende
de tardes de cine
ni de amaneceres.

Será que hace frio y me duelen las rodillas y los alquileres,
será que aún no vives conmigo,
los gritos de padre como alfileres.

Será la ETT, que cierra mis puños, que deja mis sienes
repletas de nubes, neveras vacías, horarios de trenes.
Será que el reloj me duele.

Será por eso que esta alma cansada
te echa de menos.
Llega mi parada.


Aprendí a aligerar mis maletas y me fui para volver, y también para intentar no hacerlo. Vi durante siglos a un hombre con piano en la esquina de la mano de un hedonista, también a una mujer con las pestañas larguísimas y un acento francés, que desentrenada, no supe ver que era la mismísima Octavia... Quise buscar a aquella, en aquella víspera. Una moneda decidía al pie de una escalera si era Volver o Instinto Básico II lo que yo tomaría como película-señal aquella noche. El sol en revolución estaba de mi parte, y salimos en moto por calles que yo juraría desiertas. Pero elegí cruz por esa consciencia trágica de culpabilidad ante el cielo despejado... y al llegar no pude sino volver




Buenos Aires 2001

(o cualquier ciudad desierta)

Mis manos y estas calles son láminas de hielo.
Te busco perdido por San Telmo,
colgado de los cables que unen los tejados.
La lluvia cae como una vieja canción de los Stones,
como el ángel que empujaron de un avión.
Y siempre es jueves en la Plaza de Mayo.

Te busco tras el vaho de un cristal del colectivo
y, en la cena, los malvados de mis amigos
me preguntan una y otra vez por ti.

Y caen los rostros en los charcos de Corrientes,
bajo hojas secas guarda sus sueños la gente.
Y en la tormenta, senadores que escapan,
cristales rotos frente a la Casa Rosada.

Los autos pasan lentos como una manada de elefantes,
en lo oscuro una mujer me ofrece mate
y Charlie salta por mí desde un rascacielos.

Hoy Boca gana y una joven que me recuerda a ti
hace las maletas. El FMI te desnuda en el peor invierno.

Hoy te he dejado grabada esta ciudad en el contestador.
De fondo se oye, cada día canta mejor,
siglo veinte, cambalache, problemático y febril.

Y tarareas una canción de los Redondos.
Hoy iré al río, te buscaré en el fondo.
Mafalda juega a la guerra nuclear.
Iré a San Telmo, hoy te tengo que encontrar.

Es la distancia al ideal una necesidad... Distancia temporal, distancia espacial, distancia emocional ...La operación ideológica, "elevar al rango de imposible para posponerlo o evitar su encuentro". Lo que no sostiene y a la vez nos guarda del encuentro con La Cosa. Pero a la vez está esa pulsión de muerte, ese exceso, que en mi se traduce en deseo de que todo encaje, de la armonía de la estructura que se rebela, que me da la clave del cómo, y sobretodo del por qué.


Qué andarás haciendo

(Y cómo, y dónde, y por qué...)


Qué andarás haciendo ahora,
hecha una madeja en el sillón,
dibujando constelaciones en los huecos
de los cuadros que aún faltan por colgar.

Qué andarás haciendo ahora,
apagando las luces del salón,
probándote quizá un vestido nuevo,
planeando una huida, ver el mar.

Y yo afilando lunas, perdido en el hotel,
encontrando tus caricias en el neceser.
Y yo buscándote en el espejo azul del baño,
en la ropa cansada del armario.

Qué andarás haciendo ahora,
cansada viendo la televisión,
guardando mi paz y mis retratos,
la costumbre de dormir al lado izquierdo.

Qué andarás haciendo ahora,
maldiciendo la luz, el primer sol,
hermosa con los párpados hinchados,
regando las plantas, todos los recuerdos.

Y yo retirando hojas secas de la cama,
soñándome contigo bajo el agua.
Y yo recordando que olvidé tender la ropa,
preguntándome qué andarás haciendo ahora.



Quizá una forma bella de distancia, una sólo placentera, agotadora, en que la copa rebosa tranquila, esa armonía fría y tranquilizadora. Luego aparecen las distancias de guardia, de cambio, que se incendian y se calman sin motivo, otra vez bellas, pero más oscuras, a punto de alcanzar la cosa porque no es esa en sí, sabemos que es otra, los cambios de ritmo nos aseguran su temporalidad pero también su enigma. De fondo está lo que creemos ser, la ciudad desierta que nos identifica, que no queremos definir más allá de un Paredro o Castillo Sangriento en el Polidor. Ese gusto por la palabra exacta, por tu soledad, por las dudas que las Certazas sublimes o bellas no pueden quitarte. Entonces vuelve, una consciencia de no saber, una señal de lluvia o pájaros, un deseo de hablar en subjuntivo, de incertidumbre, de la ciudad y su búsqueda, de saber qué andarás haciendo ahora. Algo (de) Sublime que se adjudica sólo, en contra de lo razonable, en que el exceso es la distancia, la búsqueda aparece como espera e inacción, incapaz de saber si es el centro lo que busca excentrarse, cerrado por derribo o ideal fantasma.

Un hombre espera en el desierto

La arena de los relojes
hizo crecer el desierto.
No digas que aquí hay silencio,
podrás decir que no oyes.

A los campos de Tinduf
no llega ese rumor de espuma
que el viento mecía en la duna
en que te amé una noche azul.

La piel de tu dromedario
me abriga como tus besos
y arropa el llanto del preso
aquel que te recuerda a diario.

Un hombre espera en el desierto
a que se tiña de gris el cielo,
a que me ames en hasanía,
a que devuelvan la melodía
que le robaron al viento.
La arena de los relojes hizo crecer el desierto.

Si nos asalta la noche fria
déjame pasarla en tu haima.
Si la arena se levanta,
mejor, así pasaré a tu lado más días.

Desde los acantilados
de Bojador cantan las olas:
"basta ya de derrotas".
El hombre del desierto esperó demasiado.

Un hombre espera en el desierto
a que se tiña de gris el cielo,
a que me ames en hasanía
a que devuelvan la melodía
que le robaron al viento.
La arena de los relojes hizo crecer el desierto.

La arena de los relojes hizo crecer
el desierto.

¿Por qué ha vuelto Ismael?

jueves, 2 de febrero de 2006

Está


Descripción:
Ella está echada en la penumbra humedeciendo la
madrugada inicial.
Hay un jardín en ella y él está deslumbrado en ese jardín.
Acción:
Florece entera para él, se estremecen,
callan con el mismo rumor.
La noche va a ser cortada por un viaje
como por una espada.
Detalle:
Intercambian libros, papeles, promesas.
Ninguno de los dos sabe aún lo que se han prometido.
Se visten, se besan, se separan.
Ella sale a la oscuridad, acaso al olvido.
Espera:
Cuando él regresa al cuarto, la encuentra echada en la
penumbra húmeda.
Nunca ha partido, nunca partirá.

domingo, 18 de diciembre de 2005


Ya nada ahora


"Largo es el arte; la vida en cambio corta

como un cuchillo
Pero nada ya ahora

-ni siquiera la muerte, por su parte
inmensa-

podrá evitarlo:
exento, libre,

como la niebla que al romper el día
los hondos valles del invierno exhalan,

creciente en un espacio sin fronteras,

este amor ya sin mí te amará siempre."


y ahora vete para que pueda seguir
aunque siga con tu fantasma

viernes, 16 de diciembre de 2005

La vida en rosa... todo depende ...mapas y carreteras ...decisiones ...y vivir es elegir ...¿para qué un blog? ¿por qué?
El lunes vi una película en la que he seguido pensando, al menos la nombro de vez en cuando ...supongo que más allá de zaplana y sus miserias en minúscula podemos elegir siempre ...podemos elegir no elegir ...elegir jirones o adosados ...bloques o consultoras ...depende o siempre ...finales y puntos suspensivos
Hay alguien que ha elegido el silencio, me dicen que suelo tender puentes donde nadie los ve; yo relaciono su actitud con otras, hace más frio aqui a la vuelta de lo que había pensado
Si repito el último verbo es porque eso es lo que hago, pensar con todo el tiempo por delante, preguntarme si quiero ese tiempo... ¿cómo llegaríamos a cambiar si nos dejaran un mes pensando en nosotros? (hay que añadir la capacidad de destrucción y reconstrucción que llevamos dentro)
Si no te hablo será porque no quiero, será porque prefiero ser el dueño de mi silencio, esa canción escuchaba en aquel tiempo, me resisto a ella
Quizá un blog no puede sentarse a esperar que le contesten a sus ritmos que son pensamiento, por eso se empieza a tornar personal, y tampoco esa será la respuesta, ¿qué nos queda para pensar tras pensar y pensar tanto silencio?