Mostrando entradas con la etiqueta Silvio Rodríguez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Silvio Rodríguez. Mostrar todas las entradas
sábado, 21 de enero de 2012
domingo, 16 de octubre de 2011
domingo, 1 de noviembre de 2009
All in
Hoy es domingo y acercándose demasiado para lo que dijo nombre de persona.
De eso hace un siglo y sin embargo al leerlo yo juraría que me lo contaste ayer.
Por lo menos el cumpleaños llegó en víspera, me cayó encima por la mañana.
Yo que venía de resaca en resaca-post-vesícula y todo lo demás tb.
De estar escribiendo, en otra cosa, inventando la verdad.
Hoy sin embargo, lo apostaría todo, all in, in drama.
viernes, 18 de septiembre de 2009
Negra noche (remake)
A ver si esta noche me falta la silla para no mojarme. No quiero seguir negando la mala racha, todos problemas de mi capacidad de olvido, de no existir siempre podría pensar que las hubo peores, que de ellas salí con banderas rotas, y que la verdad se escribió ella sola con Mayúsculas. Olvidé a lo que venía al mundo del que quería bajarme.
Lo despacio que pasa el tiempo mirando una llamada que no vas a descolgar, no será Señor el mismo tiempo que,no será la lluvia de la maleta la misma que está lloviendo ahora. El miedo que busca sus razones hasta que deja de sonar, hasta que encuentra el discurso del disfraz. Sobretodo algo que no se entienda, que se pase por aqui y no sepa, que nisiquiera yo sepa lo que trama el miedo.
No es para levantar una mala noche de estas de viernes leeeento peero he visto que por ahi me han copiado, me ha hecho gracia, no tenían ni idea de lo que hablaba, han hecho un cortar pegar que se entiende aún menos que el post original (si eso fuera posible), pero a uno le hace gracia ser copiado y malentendido todo a un tiempo, no deja de ser esa idea un halago ajeno, muy ajeno.
Y volviendo al a ver si esta noche me salva la literatura, que en eso está y no tengo que salir a la noche a buscar mi silla, y mi verdad, y mi destino, y mi causa mágica, y mi agonía básica, y mi soledad, y mi bandera, y mi disfraz, y mi miedo que me espera y no tiene prisa. Y si se escribiera esta noche la negra noche sería de otro color y tendría la letra de una canción, que buscándola, Desnuda y con sombrilla, me ha salido otra, que se ajusta tanto a la verdad de este post, que ni que la literatura me estuviera consolando con causas mágicas.
No es para levantar una mala noche de estas de viernes leeeento peero he visto que por ahi me han copiado, me ha hecho gracia, no tenían ni idea de lo que hablaba, han hecho un cortar pegar que se entiende aún menos que el post original (si eso fuera posible), pero a uno le hace gracia ser copiado y malentendido todo a un tiempo, no deja de ser esa idea un halago ajeno, muy ajeno.
Y volviendo al a ver si esta noche me salva la literatura, que en eso está y no tengo que salir a la noche a buscar mi silla, y mi verdad, y mi destino, y mi causa mágica, y mi agonía básica, y mi soledad, y mi bandera, y mi disfraz, y mi miedo que me espera y no tiene prisa. Y si se escribiera esta noche la negra noche sería de otro color y tendría la letra de una canción, que buscándola, Desnuda y con sombrilla, me ha salido otra, que se ajusta tanto a la verdad de este post, que ni que la literatura me estuviera consolando con causas mágicas.
Historia de las sillas
(Silvio Rodríguez)
En el borde del camino hay una silla,
la rapiña merodea aquel lugar.
La casaca del amigo esta tendida,
el amigo no se sienta a descansar.
Sus zapatos, de gastados, son espejos
que le queman la garganta con el sol.
Y a través de su cansancio pasa un viejo
que le seca con la sombra el sudor.
En la punta del amor viaja el amigo,
en la punta más aguda que hay que ver.
Esa punta que lo mismo cava en tierra
que en las ruinas, que en un rastro de mujer.
Es por eso que es soldado y es amante,
es por eso que es madera y es metal.
Es por eso que lo mismo siembra rosas
que razones de bandera y arsenal.
El que tenga una canción tendrá tormenta,
el que tenga compañía, soledad.
El que siga un buen camino tendrá sillas
peligrosas que lo inviten a parar.
Pero vale la canción buena tormenta
y la compañía vale soledad.
Siempre vale la agonía de la prisa,
aunque se llene de sillas la verdad.
(Silvio Rodríguez)
En el borde del camino hay una silla,
la rapiña merodea aquel lugar.
La casaca del amigo esta tendida,
el amigo no se sienta a descansar.
Sus zapatos, de gastados, son espejos
que le queman la garganta con el sol.
Y a través de su cansancio pasa un viejo
que le seca con la sombra el sudor.
En la punta del amor viaja el amigo,
en la punta más aguda que hay que ver.
Esa punta que lo mismo cava en tierra
que en las ruinas, que en un rastro de mujer.
Es por eso que es soldado y es amante,
es por eso que es madera y es metal.
Es por eso que lo mismo siembra rosas
que razones de bandera y arsenal.
El que tenga una canción tendrá tormenta,
el que tenga compañía, soledad.
El que siga un buen camino tendrá sillas
peligrosas que lo inviten a parar.
Pero vale la canción buena tormenta
y la compañía vale soledad.
Siempre vale la agonía de la prisa,
aunque se llene de sillas la verdad.
En serio que nunca la había oído.
sábado, 27 de junio de 2009
El elegido
"Ahora termina la tarde, el sol va a ocultarse. Sólo en Cuba se ve así. Es una tarjeta postal de mal gusto. El mar está tranquilo y el sol es importante. Se hace angustiosamente necesaria esta plenitud del sol. No hay que apegarse a las cosas. El escoch debe tomarse con agua porque con soda llena más, bloquea el estómago. Es una buena bebida escocesa que hace olvidar la insoportable y constante disyuntiva. No hay que elegir con el whisky (ni con el ron ni el coñac), porque abre un solo camino al que puede el hombre abandonarse"
La situación de Lisandro Otero
Novela elegida para el premio
Casa de Las Americas en 1963.
Casa de Las Americas en 1963.
"Ahora siento la necesidad de cancelar algo,
de ejecutar una acción irracional, una insensatez:
vierto el contenido de mi vaso sobre la arena;
el escoch corre un instante, antes de ser absorbido;
el hilo, antes transparente,
oscurece el polvo fino con el que se mezcla.
Esta insoportable lucidez."
Jurado: Alejo Carpentier,
Edmundo Desnoes,
Julio Cortázar,
Julio Le Riverend,
Ruben Azócar.
Julio Le Riverend,
Ruben Azócar.
"Me siento bien. Los tragos me han dado un sopor tranquilo
y estoy en medio de una campana al vacío
que me insensibiliza y me protege;
a prueba de balas puedo lanzarme
a las mayores audacias sin temor a represalias.
Ha oscurecido completamente
y sigo aquí en la arena,
solo como un idiota;
además, se me acabó el whisky."
Invitados por
Haydee Santamaria.
Haydee Santamaria.
Hermana del revolucionario
Abel Santamaría.
Abel Santamaría.
martes, 19 de septiembre de 2006
Largarse es una forma de irse de aqui
A Susy,
Que ahora es una señorita,
Y a mi sí me da pena.
Que ahora es una señorita,
Y a mi sí me da pena.
Tb a quien me dio este título;
cualquier parecido
con la "realidad"
...será una señal.
“Me gustaría regresar a mi planeta,
lo he visto todo aquí,
ayúdame a llenar esta maleta,
ya que no quieres venir.
Me llevo lo mejor en mi diario,
algunos souvenirs,
lugares (comunes) que (no) conocí”...
largarse:
1) aflojar, soltar, librar, arriar, tirar,
Antónimos: apretar, agarrar.
2) parlotear, cascar, rajar, cotorrear, decir, hablar
2) parlotear, cascar, rajar, cotorrear, decir, hablar
Antónimos: callar
3) Irse
3) Irse
aventurarse
marcharse,
ahuyentarse,
cambiarse
ausentarse,
desaparecer,
emigrar,
encaminarse,
huir,
fugarse,
evadirse,
escabullirse,
pirarse,
abrirse,
marcharse,
ahuyentarse,
cambiarse
ausentarse,
desaparecer,
emigrar,
encaminarse,
huir,
fugarse,
evadirse,
escabullirse,
pirarse,
abrirse,
zafarse.
Antónimos: permanecer, quedarse
Antónimos: permanecer, quedarse
Tenía ¿cuántos? diez años quizá, y mi prima Susy me regala una de esas cartulinas que se ponen en el pomo de la puerta, muy roja, con letras amarillas que decía:
PAREN EL MUNDO.
ME QUIERO BAJAR.
Ella tenía 15 y múltiples relaciones precoces que yo admiraba desmesuradamente, (si, ya le comenté esto a Borges, no ve relación). Pero además tenía también una clarividencia precoz, sabía que me quería bajar del mundo mucho antes que yo. Me gustaría preguntarle si lo sabía o es un tirar barro de esos, pero ¿cómo se llama a una mujer de 32 años con un hijo de meses (al que no conoces claro) a preguntarle estas cositas esperando algún resultado?
Soltar todo y largarse
Soltar todo y largarse, qué maravilla,
atesorando sólo huesos nutrientes,
y lanzarse al camino pisando arcilla,
destino a las estrellas resplandecientes.
Pantalones raídos, zapatos viejos,
sombrero de ventisca, ojo de garra,
escudriñando enigmas en los espejos
y aprendiendo conciertos de las cigarras.
Con amores fugaces e inolvidables,
con parasiempres grávidos como espuma
y el acero afilado de los probables
colgado vigilante junto a la luna.
Soltar todo y largarse.
Qué fascinante volver al santo oficio de la veleta,
desnudando la vida como un bergante
y soñando que un día serás poeta.
El caso es que las escasas veces en los últimos años, que la he visto, hubo momentos en que me hacía ilusión pensar que era la misma heroína de mi infancia. Sigue teniendo comentarios brillantes, osados, fuera de toda corrección vulgar. Pero son sobre generalidades, camina de puntillas sobre este mundo, pero no se animó a irse, ¿y quiso? ¿la puedo llamar para preguntar eso? No puedo. Terminaría diciendo: ¿y cómo está Pablo? ¿Sigue teniendo dos pies?
Me dijo un día que ya vería al niño cuando fuera más grandito, habrá pensado que los niños pequeños me impresionan, o que lo puedo impresionar de una manera ininteligible para ella, en el mundo de los adultos de puntillas por el Mundo. Cuando vea a Pablo, le voy a regalar una cosa, es una cartulina roja con letras amarillas.
Un dia iba con Hamlet por alguna calle no recuerdo dónde,
Una niña de diez años, quizá quince, no la recuerdo tampoco,
sólo su voz, porque dijo: “Oh, mira, es Víctor, el de OTeeee…”
Aquí está Víctor cantando algo del grupo autor de esta letra
¿por qué a mi no se me parece???
Quien lo conoce sabe que no se parece ¿a que nooo?
Una niña de diez años, quizá quince, no la recuerdo tampoco,
sólo su voz, porque dijo: “Oh, mira, es Víctor, el de OTeeee…”
Aquí está Víctor cantando algo del grupo autor de esta letra
¿por qué a mi no se me parece???
Quien lo conoce sabe que no se parece ¿a que nooo?
Madrid, Bilbao, Sevilla, Ibiza, Alicante o Santander,
una botella de tequila, una foto del Che.
París, Letuán, Los ángeles, Buenos Aires o Hong Kong,
cuando me acuerde de estos nombres,
estaré imaginando oír tu voz.
lunes, 29 de mayo de 2006
sábado, 4 de marzo de 2006
Silvio y Ojalá como coartada
Cuenta Silvio Rodríguez:
«Ojalá yo la compuse a una mujer que fue, podríamos decir, mi primer amor. Fue un amor que tuve cuando estuve en el ejército, haciendo mi servicio militar. La conocí cuando tenía 18 años, fue mi primer amor importante en el sentido de que fue el primer amor que me enseñó cosas. Era una muchacha mucho más evolucionada que yo, mucho más inteligente, más culta. Me enseñó, por ejemplo, a César Vallejo. Después nos tuvimos que separar, estaba estudiando medicina y en fin, no le cuadró. No sé por qué estudió medicina, cosa loca de ella, en realidad siempre fue de letras. Después estudió letras, se fue a su pueblo Camagüey, a estudiar eso y yo me quedé solo aquí en la La Habana, totalmente desolado.
«Ojalá yo la compuse a una mujer que fue, podríamos decir, mi primer amor. Fue un amor que tuve cuando estuve en el ejército, haciendo mi servicio militar. La conocí cuando tenía 18 años, fue mi primer amor importante en el sentido de que fue el primer amor que me enseñó cosas. Era una muchacha mucho más evolucionada que yo, mucho más inteligente, más culta. Me enseñó, por ejemplo, a César Vallejo. Después nos tuvimos que separar, estaba estudiando medicina y en fin, no le cuadró. No sé por qué estudió medicina, cosa loca de ella, en realidad siempre fue de letras. Después estudió letras, se fue a su pueblo Camagüey, a estudiar eso y yo me quedé solo aquí en la La Habana, totalmente desolado.
Pasaron los años y el recuerdo de aquel amor tan bonito, tan productivo, tan útil (ojo, no confundir con utilitario), enriquecedor, de aporte a uno... pues, estaba obsesionado yo con esa idea. Y porque fue un amor frustrado, tronchado por las circunstancias, por la vida, no fue una cosa que se agotara, pues se me quedó un poco como un fantasma y por eso compuse esta canción en un momento quizás de delirio, de arrebato, de sentimiento un poco desmesurado."
Ojalá
Ojalá que las hojas no te toque el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.
Ojalá que las hojas no te toque el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.
Ojalá se te acabé la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Ojalá que la aurora no dé gritos
que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan
tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)