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martes, 21 de marzo de 2006

Entre paréntesis...

(Interrumpo mi canción...

"Emulando a Oliveiro Girondo recitó a la mujer que compartía su mesa:

-Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias. Pero eso sí, y en esto soy irreductible, no les perdono bajo ningún pretexto que no sepan volar, si no saben volar pierden el tiempo conmigo- .

La mujer dejó la copa en la mesa, lo miró con incredulidad y le dijo:

- Me importa un pito que los hombres tengan el cabello como lana de oveja o una cabeza de bola billar, un trasero redondo y duro o uno invisible bajo el pantalón. Le doy una importancia igual a cero al hecho de que tengan unas manos encallecidas o unas delicadas manos de papel de seda. Soy perfectamente capaz de soportar ronquidos atronadores por las noches o la ausencia de palabras en la convivencia. Pero eso si, y en esto soy irreductible, no les perdono bajo ningún pretexto las exigencias, si son exigentes pierden el tiempo conmigo-.

Se quitó la chaqueta, desplegó su alitas y abanicando el aire se marchó por la ventana".



"Mira la tierra abrirse bajo los pies
que temblorosos no pisan más la
realidad, la insanidad del alma se
hace presente.

Mira la conciencia culpable llena
de miedo debastandose por temor
a herir al amor que se abre como
esperanza en flor.

Mira como nace en ti la duda
como carmome las entrañas
como las confude, como las
debilita y las enloquece hasta
limites que solo tu propia
confusión puede comprender.

Mira el infinito girando ante
tus ojos en una escalera que
impaciente espera los pasos
que inevitablemente has de
recorrer."


...a los dolores ajenos).