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jueves, 8 de octubre de 2009

Ruido

Comenzó siendo una carta directa "he descubierto que", luego el ruido consiguió sublimarse en atención, y la carta empezó a recortarse menos densa en "rellenando los huecos para sobrevivir", y por fin el ruido se hizo claro y era nada más que el de todas las noches como de apilar cosas enormes e incontables con alevosía por supuesto y en la calle menosmal.

Total que la carta ya se estaba escribiendo para nada porque el insomnio era sólo ruido de casas nuevas para uno y desconocidas para todos, total que sólo eran las dos de un ruido que pasaría como la película de la noche, una que te enseña que los hombres son todavía más simples de lo que, y sin embargo, vamos que no llaman porque no quieren.

El caso es que cesa el ruido y otra vez estamos tú y yo solos, bueno, sola yo, tú en la carta, en tu papel, de alguna manera presente siempre, cuando uno no dice para siempre y luego el ruido y pasa esto. Y cuando uno lo dice e igual se acaba pero pasa esto y el ruido. Igual el ruido, el para siempre, el presente, la carta que se escribe que pudiendo explicarse que siendo las dos que no siendo el ruido no sabría decir de este insomnio.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Negra noche (remake)


A ver si esta noche me falta la silla para no mojarme. No quiero seguir negando la mala racha, todos problemas de mi capacidad de olvido, de no existir siempre podría pensar que las hubo peores, que de ellas salí con banderas rotas, y que la verdad se escribió ella sola con Mayúsculas. Olvidé a lo que venía al mundo del que quería bajarme.

Lo despacio que pasa el tiempo mirando una llamada que no vas a descolgar, no será Señor el mismo tiempo que,no será la lluvia de la maleta la misma que está lloviendo ahora. El miedo que busca sus razones hasta que deja de sonar, hasta que encuentra el discurso del disfraz. Sobretodo algo que no se entienda, que se pase por aqui y no sepa, que nisiquiera yo sepa lo que trama el miedo.

No es para levantar una mala noche de estas de viernes leeeento peero he visto que por ahi me han copiado, me ha hecho gracia, no tenían ni idea de lo que hablaba, han hecho un cortar pegar que se entiende aún menos que el post original (si eso fuera posible), pero a uno le hace gracia ser copiado y malentendido todo a un tiempo, no deja de ser esa idea un halago ajeno, muy ajeno.

Y volviendo al a ver si esta noche me salva la literatura, que en eso está y no tengo que salir a la noche a buscar mi silla, y mi verdad, y mi destino, y mi causa mágica, y mi agonía básica, y mi soledad, y mi bandera, y mi disfraz, y mi miedo que me espera y no tiene prisa. Y si se escribiera esta noche la negra noche sería de otro color y tendría la letra de una canción, que buscándola, Desnuda y con sombrilla, me ha salido otra, que se ajusta tanto a la verdad de este post, que ni que la literatura me estuviera consolando con causas mágicas.


Historia de las sillas
(
Silvio Rodríguez)

En el borde del camino hay una silla,
la rapiña merodea aquel lugar.
La casaca del amigo esta tendida,
el amigo no se sienta a descansar.
Sus zapatos, de gastados, son espejos
que le queman la garganta con el sol.
Y a través de su cansancio pasa un viejo
que le seca con la sombra el sudor.

En la punta del amor viaja el amigo,
en la punta más aguda que hay que ver.
Esa punta que lo mismo cava en tierra
que en las ruinas, que en un rastro de mujer.
Es por eso que es soldado y es amante,
es por eso que es madera y es metal.
Es por eso que lo mismo siembra rosas
que razones de bandera y arsenal.

El que tenga una canción tendrá tormenta,
el que tenga compañía, soledad.
El que siga un buen camino tendrá sillas
peligrosas que lo inviten a parar.
Pero vale la canción buena tormenta
y la compañía vale soledad.
Siempre vale la agonía de la prisa,
aunque se llene de sillas la verdad.


En serio que nunca la había oído.

domingo, 19 de julio de 2009

De otras lluvias

Y aunque tú no lo sepas hoy la he visto, cuando escribí sobre este lenguaje común la película era sólo una referencia. Un estudiante, chaqueta: pana marrón, poster: Ché, pelo: largo, camisa: cuadros (leñador no Mondrian), entra en un aula de la España en que aún tiene que Llover a Cántaros. No sé por qué me ha podido más la canción que las imágenes (pero cualquiera menos amable con lenguajes comunes puede saberlo). Y eso que él cierra su balcón mientras afuera llueve con un piano en cada esquina. La he buscado, sí la canción, A Cántaros (1969) de Pablo Guerrero

..."Dame la mano y vamos a sentarnos
bajo cualquier estatua
que es tiempo de vivir y de soñar
y de creer que tiene que llover a cántaros.
Estamos amasados con libertad, muchacha,
pero ¿quién nos ata? Ten tu barro dispuesto,
elegido tu sitio preparada tu marcha."...

No la pongo entera porque estoy intentando asimilar lo de las bioenzimas del final. Ya hablaban de que se acabaría la siesta y vendría una lluvia a limpiar las casas, ¿será esta vez la época de lluvia?. La lluvia anunciaba revolución de paz y de cultivos ecológicos, del fantasma que recorre Europa se habla como de pasada, pero decían que había señales, el caso es que no para de haberlas a pesar de Borges y de que haber no puede ir con lluvia. Pero esta canción como el modelo del tercer hombre, viene de otra, de Dilan, (1963, no podía ser de otra forma), 'A hard rain's a-gonna fall':


...."I met a young child beside a dead pony
I met a white man who walked a black dog
I met a young woman whose body was burning
I met a young girl, she gave me a rainbow
I met one man who was wounded in love
I met another man who was wounded with hatred
And it's a hard, it's a hard, it's a hard
it's a hard,It's a hard rain's a-gonna fall."...

Es un alegato a favor de la religión de los que no creen en política, un canto ecologista - pacifista, que como credo se quedo un poco sin soluciones. El más sencillo camino de quedarse fuera, de elegir al anarquista (léase ecologista) en lugar del comprometido (leáse político). El antiguo juego del divisor de partidarios de cuentos vs partidarios de las novelas y darle a eso categoría de elección permanente. Evitar la necesidad del salto, quedarse en un lado, habitar un hemisferio, ser una tribu, formar un grupo, plantar un árbol, tener un hijo, escribir un. El cuento como mapa exacto, como posibilidad de posibilidades, la novela como territorio abierto, como posibilidad de estar equivocado, como la necesidad (tan presente alguna noche) de que un vaso se pueda morder y no sea eso que se rompa. También sin soluciones la película es la parte más débil de la cadena del lenguaje común, solo a ratos parece que no va a romperse, se pasa las dos horas recayendo, sin poder aprender, como la tía de Julio...


Desde Julio también salieron otros lenguajes comunes, Néstor Sánchez... en una entrevista de 2001, dos años antes de que le alcanzara la épica insoslayable:

"Es que a mí me interesó siempre la novela que se vincula con la poesía. Lo demás no me interesa; digo, la novela como historia no me interesa. Hoy por hoy, sólo se escribe y se lee ese tipo de literatura. Será por eso también que no soy muy leído."

"Es que nunca en mis libros inventé una historia. Todo ha sido en base a mi vida presente o pasada y esto ahora ya no puede ser. Me quedé sin épica. De todos modos pedí prestado algunas novelas célebres y las leo con la remota esperanza de que me motiven. Pero esas lecturas no hacen más que recordarme desde qué punto de vista escribí mis libros, es decir “en contra” de la novela tradicional, procurando que la prosa fuera nada más que una excusa para llegar a la poesía."

“¿Entonces toda memoria, toda memoria personal y por lo tanto apesadumbrada por el sin ton ni son sobreentiende, fundamentalmente, el olvido, la desmemoria?...esa devastadora desmemoria destiempada y desarticulable…” (Cómico de la lengua, 1973)

Tendiendo un puente entre prosa y poesía, una prosa vagabunda, separada por una pared entre dos balcones. Pero cambió de camino y acabó pensando que la actitud política era infantil, adolescente, se cansó de escribir y se vació, "un Horacio sin relato".

A. Benítez Rojo, dejó el Tute de Reyes y lo aplastó contra el suelo por el que no pisaría Robledo, y su Escudo de Hojas secas para enseñar a exiliarse en Massachusetts, viendo el otro lado desde aquel, imaginaba un Caribe sin centro, desde otros lados, pero también que la historia tenía que volver a ser una trama y no un concepto, dicen que él tampoco se lo creía del todo.

Roberto Bolaño, el más claro seguidor, el más esquivo escritor, el escritor político, cómo fuimos asustados ante cinco horas de teatro 2666, quizá que yo espera más y salí menos, quizá él esperaba mucho menos y, pero aún recuerdo a Benno von Archimboldi, nadie sabe quién es aún, pero sí que vimos como piedras de hule los nombres de todas las asesinadas en Ciudad Juárez. Nos llovieron piedras, salimos a sacrificar afuera el paraguas que no teníamos, y sin embargo nos incomunicamos tanto. Dicen que quedó inconclusa porque es asi como debe de, dicen que murió a la izquierda de un roble.

Juan Villoro, que escribe un cuento en el que un avión va dando vueltas porque no hay pista de aterrizaje, no sé si le sobrevuela la necesidad como anoche, o es sólo una suspensión, una espera, un patrón, dijo: "Cortázar fue un autor al que yo leí como libro de autoayuda, con una idolatría absoluta, sin distanciarme de él, queriendo enamorarme de La Maga, irme a vivir a París, fumar tabaco oscuro, oír discos de jazz... Yo quería ser un personaje de Cortázar. Nunca pensé que estaba distanciándome de su escritura. "

Rodrigo Fresán... dice que su deuda con la literatura se la debe a Cheever, Kurt Vonnegut, Dickens, Proust. Dice que eso es después del fin de la inocencia de centrarse en el escritor, asi se ha excentrado. Se reconoce en los Beatles, "primero violines y después, "guitarras" y así sigo". Y en la escritura del de la lluvia salvaje: "Mi estilo tiene mucho que ver con Bob Dylan también: frases largas, oraciones en serpentina con altibajos y curvas, como un electrocardiograma." Sale corriendo cuando le hablan de Julio, no está ni en los "reconocidos" por la velocidad de las cosas.

A Agustín Fernández Mallo reconozco que lo leí una sola vez y luego lo he visto como quien ve algo que tiene que hacer pero le tira para atrás por una de esas intuiciones que no se explican. Lo que leí se parece mucho a una cita que destaca el mismo en su web, como si él hubiera querido ver, y ver, y ver también como los que quisimos tanto a Borges...

"Harold acaba su última caja de cereales, deja conectada su primitiva videoconsola y decide recorrer Norteamérica durante un lustro. Un tipo que maneja las grúas del puerto de Nueva York diseña una casa para suicidas. En Basora, un marine se enamora de una irakí en el instante en que la encañona.Un tal Julio da forma a una Rayuela alternativa. Sandra vuela de Londres a Palma de Mallorca al tiempo que se resuelve el misterio del incendio de la Torre Windsor. El capitán Willard sigue esperando en Saigón aquella misión: nunca imaginó lo especial que sería. Hay gente que utiliza los oleoductos vacíos subterráneos de la antigua Unión Soviética para cruzar las fronteras. Un cocinero proyecta cocinar el horizonte."

He leído que ha elegido matar al padre.

Pero si me dan a elegir, de entre todos los caminos seguidos y más tarde abandonados y luego malqueridos y no me refiero solo a esto de ahora, a esto de esperarte y aleluya encontrarte, y carajo perderte, y volverte a encontrar, y ojalá nada mas me quedo con el sillón Voltaire de Bryce. Y la lluvia violenta y salvaje de mi adolescencia, desde la que escribí versos mucho más tristes y menos sentidos...



Esto lo escribo en mi Vaio blanco, mientras en Sony Tv termina la película tocando el timbre de la puerta que separa un balcón de otro, ya sabemos que para eso hay tablones (lástima el director no), desde una televisión blanca de la misma marca, con letras blancas sobre fondo negro y una musiquita que no alcanzo a, también suena el timbre aqui al lado, hay elecciones que uno hace aunque no lo sepa.

viernes, 17 de julio de 2009

Me arde



- ¿Sábes a quién vi ahora?
- No sé si quiero saberlo.

- Al doctor Sosa.
- ¿Ah, si?

- Si, iba en un mercedes, pero normalito.
- Ese tío...

-Creo que iba al hospital.
- Y todavía va...

- Tranquila, tengo la matrícula.


Salvador Daaalí.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes, pero a mi una vez me retiraron una vesícula, la mía, que era una sola y venía tiempo siendo sonajero de piedras. Me dejó poco poética con todo y con nada. Al salir parece que la pobre no dijo nada, no tenía noción de patria, es lo que tiene cuando se ha estado tan dentro mío, creo, quiero creer y no (parece que la fe, dicen a la izquierda, se puede medir). Me miró fanáticamente a los ojos, como si viniera de un mismo túnel y ahora me viera desde afuera. Nos quedamos en silencio y las palabras se quedaron como movidas y hacia la izquierda, y decían lo que se dice a veces...


"Vos lo dijiste nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
sólo de a ratos parecía que iba a vivir
que iba a vencernos
pero los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro sin su cielo
un niño muerto sólo eso... "





No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes, pero a mi me sonaron mucho esas frases movidas y a la izquierda, como piedras que despertaran algo que duerme con la lluvia, como si un montón de rincones comunes vinieran a verme y vaya si me vieron, los años, la tarta la reparte Candy caramelo, como si encadenaras fantasmas que arden, cómo me arde, todos los fuegos en ausencia de incendio. Y que verdad triste y nunca vista, y que lugar más sombrío aquel para despedirnos, y qué canción más tonta que sólo recordará mi capacidad de hacer daño a primeros y segundos, de hacer perder a terceros o cuartos, de salir ganando en terciopelo, de cargar pianos en la vesícula, de cargar agujeros donde antes iban...

"una sonrisa como la tuya
dulce y honda
quizá un alma triste
como mi alma
poca cosa
quizá aprendiera con el tiempo
a desplegarse
a usar el mundo
pero los niños que así
vienen muertos de amor
muertos de miedo... "

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes, pero el hueco que deja la pérdida es más hondo que la cosa misma, el objeto de pérdida se hace más grande que la esquina más rota y dolorosa del mundo, los extraños casos de ausencias que se sienten más que presencias o una complicación del no se sabe lo que se tiene hasta. Y ahora sabes que te esperan hondonadas en habitaciones vacías, textos que no sabes si escribiste para que no te los escribieran otros, pianos que se cargan para salir disparados, lo que sólo se dice por la noche, palabras que es posible (como posible es que llegue el 13 de abril y pánico, el 31 de mayo y abismo, el 17 mayo y muerte ) borrar (en) la angustia de dia......





jueves, 9 de julio de 2009

Después del Icono

Me sentí perdido.
La arena me rompía la boca, pero grité:
Ni una arena soñada puede matarme ni hay sueños
que estén dentro de los sueños.
Un resplandor me despertó.
En la tiniebla superior se cernía un círculo de luz.
Vi la cara y las manos del carcelero,
la rodaja, el cordel, la carne y los cántaros.

Un hombre se confunde,
gradualmente con la forma de su destino;
un hombre es, a la larga, sus circustancias.
Más que un descifrador o un vengador,
más que un sacerdote del dios, yo era un encarcelado.
Del incansable laberinto de sueños yo regresé
como a mi casa a la dura prisión.
Bendije su humedad, bendije su tigre,bendije el agujero de luz,
bendije mi viejo cuerpo doliente, bendije la tiniebla y la piedra.

La escritura del Dios.
(Fragmento).
Jorge L. Borges

lunes, 26 de diciembre de 2005

Casi un presentimiento

"La noche que yo amo es turbia como tus ojos
larga como el silencio, amarga como el mar.
La noche que yo amo crece entre los despojos
que al puerto del fracaso arroja la ciudad.
La noche que yo amo tiene dos mil esquinas,
con mujeres que dicen: "¿me das fuego chaval?"
y padres de familia que abren sus gabardinas
la noche que yo amo no amanece jamás...

Negra noche, no me trates así,
negra noche, espero tanto de ti.
Noche maquillada, como una maniquí,
noche perfumada con pachulí, con pachulí

La noche que yo amo es un sótano oscuro
donde van los marinos que quieren naufragar.
Hay siempre algún borracho sujetando algún muro,
llamas de madrugada y te dejan entrar.
Los profetas urbanos salen de sus guaridas
cuando la noche calza sus botas de metal.
Y bailan agarrados el loco y el suicida.
La noche que yo amo no amanece jamás...

Negra noche, no me trates así,
negra noche, espero tanto de ti.
Noche maquillada, como una maniquí,
noche perfumada con pachulí, con pachulí."