lunes, 22 de mayo de 2006

Certezas y perplejidades de dormitorio

Dormitorio y nada
(en felicidad primera)

Perplejidades
Los errores necesarios
Te estoy escuchando
al amanecer
(en mi Felicidad tercera)
(que en certezas se apoyan…)
(en Felicidad Segunda)

A puerta cerrada
(en Soledad última)




Espera. Cuando salgo del dormitorio me detengo y vuelvo mi perpleja cabeza de Lázaro. Allí estuve yo donde dormí cien años, sin fumar, ni cambiarme de ropa,
sumergido en la negación, sin culpas, aguas abajo,
puro bulto fisiológico, montón tan impolítico que, no sé,
a lo mejor daba gusto.

Un mínimo de fe para buscar a tientas la camisa más despierta. Una especie de convicción para sentirme apto. En la oscuridad menguante, el dormitorio huele a existencia en bruto, a ropa fría, a zapatos caídos con toda la neura encima. Esto insiste en tener algo que ver conmigo.

Considere usted cómo enternece el error del joven poeta que supone en su cabeza los laureles más genuinos de la época; del mismo modo el hombre que llegó aullando a la comisaría suponía que toda la justicia del mundo se concentraba allí para ocuparse de su caso.
Piense que en certezas de ese tipo se apoya el movimiento de la historia,
el principio y el fin de los años,
el régimen de los ríos y las dinastías del poder.

Escucho tus movimientos en la habitación contigua; tu respiración bajo la luz menguante,
cómo revuelves cosas hurgando entre papeles, objetos que ceden a tu mano libre.
Una existencia en firme, imbatible, maciza, bien resuelta y continua.
Mi perplejidad de este lado de la pared, alimentada por tu rumorosa pulsación.


Desde la calle los ruidos ciegos y la jadeante respiración de la materia manufacturada suben con sus propias razones para vivir.
He allí lo espumoso, la tierra triunfante que apenas me concierne.
Pero la camisa ya pierde su inocencia,
reclama relaciones y el perpetuo fracaso de la identidad
en el amanecer de este día laborable.

Si el misterio nos separa como una lámina traslúcida
¿cómo creer en la indiferenciacon
que el universo te deja en libertad?

Allí la esperanza está fuera de cuestión pues se trata de otra cosa,
mientras usted sueña o se muerde los puños, escupe su bilis y no está seguro de nada.
Pero no se pregunte en qué equivocación ponen los pies para andar sin caerse.
Ellos sostienen que nada justifica el mundo sino sus propios
delirios personales.
Y deben estar en lo cierto, a menos que ese mismo mundo esté allí
sin
finalidad alguna.

…La realidad privada paraliza su regreso al viejo desastre,
a la recurrente y oscura oportunidad.
¿Qué clase de verdad hay en esa negación?
¿Qué mano de la época pone las opciones individuales en punto muerto?
En el cerebro cerrado circula un gemido que nos retiene al borde de
la respiración universal del día.

Desconocido espacio, mi medida. Qué más da ser oscuro, no abordable.
Cada mentira, cada salivación no envenenan otro cuerpo
que aquel que la segrega.
Sumergido lenguaje.Insondables materiales de uno mismo.
Qué importa no abrirse en retórica descifrable,
si año tras año voy componiendo líneas
que nadie palpa rastros de baba contra natura.

jueves, 4 de mayo de 2006

Lenguaje común

Luis García Montero escribe en Málaga este poema, que incluye en su libro Habitaciones Separadas, publicado en 1994:

AUNQUE TU NO LO SEPAS

”Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminado
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos...


Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.


También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.


Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.


Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.”


Ese año conoce a Almudena Grandes, que introduce el relato de “el lenguaje de los balcones” de Modelos de Mujer, con unos versos de este poema. Ella le dedica su libro siguiente, en 1996:


«A Luis, que entró en mi vida
y cambió el argumento de esta novela.
Y el argumento de mi vida
».


Quique González elige el poema para hacer una canción, que da a Enrique Urquijo, quien la incluye en su nuevo disco con su grupo, que se llamará Desde que no nos vemos (1998):

Aunque tú no lo sepas,
me he inventado tu nombre,
me drogué con promesas
y he dormido en los coches.

Aunque tú no lo entiendas
nunca escribo el remite en el sobre
por no dejar mis huellas.
Aunque tú no lo sepas
me he acostado a tu espalda
y mi cama se queja,
fría cuando te marchas.

He blindado mi puerta
y al llegar la mañana
o me di ni cuenta
de que ya nunca estabas.

Aunque tú no lo sepas
nos decíamos tanto
con las manos tan llenas
cada día más flacos.

Inventamos mareas,
tripulábamos barcos,
encendía con besos
el mar de tus labios
y toda tu escalera”.

Ese año, un director debutante Juan Vicente Córdoba, leyó el relato de Almudena y lo eligió como argumento para su película, que dirigió en 1999, Aunque tú no lo sepas:

Lucía, una mujer de unos 40 años siente un vuelco en el corazón al cruzarse por casualidad con un hombre, Juan, en unos grandes almacenes. Sin dudarlo decide seguirle hasta su casa, la misma casa donde, veinticinco años atrás, mientras el franquismo daba sus últimos coletazos, Juan vio por primera vez a Lucía y se enamoró. Entonces tenían diecisiete años e inventaron un lenguaje común a través de los balcones.

Cuenta Almudena que cuando Luis y ella escriben, lo hacen en la misma habitación, cuidando que no se mezclen el verso y la prosa, separados por un balcón. Dice que quizás siempre se estuvieron buscando…

la búsqueda
(la encontré en un espejo del otro lado)

llevas días buscándome
por este laberinto sin sentido ni forma
que te lleva a saltar
de casa en casa ,de planeta en planeta .


te encontraré, me has dicho.
no será fácil
entre tanta palabra malherida,
tanto amor , tanta ausencia.


no son verdad los ojos
pero puedes hallar
entre la pobre hilera de letras encharcadas
la lluvia de esta tarde .


hay pistas sin embargo
para un buen detective como tú.


el recorte de una vieja fotografía ,
el adjetivo en el centro de un verso,
la referencia a un paisaje
que sólo tú y yo conocemos
o el sonido de un nombre ,
una voz abandonada a su suerte.

jueves, 27 de abril de 2006

De lo Bello, lo Sublime y el Almuerzo

Como en el primer post, estaba buscando otra cosa, sí, siempre es otra, pero apareció este cuento, y de él, una nueva clasificación que Julio Cortázar supo ver mejor que Keirsey, desde el otro lado:


No sin trabajo un cronopio llegó a establecer un termómetro de vidas. Algo entre termómetro y topómetro, entre fichero y currículum vitae.
Por ejemplo, el cronopio en su casa recibía a un fama, una esperanza y un profesor de lenguas. Aplicando sus descubrimientos estableció que el fama era infra-vida, la esperanza para-vida, y el profesor de lenguas inter-vida. En cuanto al cronopio mismo, se consideraba ligeramente super-vida, pero más por poesía que por verdad. A la hora del almuerzo este cronopio gozaba en oír hablar a sus contertulios, porque todos creían estar refiriéndose a las mismas cosas y no era así. La inter-vida manejaba abstracciones tales como espíritu y conciencia, que la para-vida escuchaba como quien oye llover -tarea delicada. Por supuesto, la infra-vida pedía a cada instante el queso rallado, y la super-vida trinchaba el pollo en cuarenta y dos movimientos, método Stanley Fitzsimmons.
A los postres las vidas se saludaban y se iban a sus ocupaciones, y en la mesa quedaban solamente pedacitos sueltos de muerte.

No sé, yo lo veo muy claro, quizá he creido estar refiriéndome a la misma cosa y... y si fuera que aunque así fuera todo encajara de pronto, no me importaría. Que aunque yo no lo vea, en un instante, quizá en un ser, ese inmenso vacío se justifique.

Y la palabra más Bella es...

Llega la lista que se decidió entre 41.022 internautas,
en teoría, porque seguro más de uno votó dos veces ;)

1 amor 3.364 votos
2 libertad 1.551 votos
3 paz 1.181 votos
4 vida 1.100 votos
5 azahar 900 votos
6 esperanza 899 votos
7 madre 847 votos
8 mamá 826 votos
9 amistad 728 votos
10 libélula 544 votos
11 amanecer 522 votos
12 alegría 480 votos
13 felicidad 406 votos
14 armonía 390 votos
15 albahaca 362 votos
16 susurro 352 votos
17 sonrisa 339 votos
18 agua 331 votos
19 azul 322 votos
20 luz 320 votos
21 mar 318 votos
22 solidaridad 313 votos
23 pasión 293 votos
24 lapislázuli 291 votos
25 mandarina 281 votos
26 abrazo 258 votos


...Aún asi, yo no voté por ninguna :(

lunes, 17 de abril de 2006

Sentido, (Orden e imposibilidad) y sensibilidad

¿Por qué ha vuelto Ismael?

LLevamos viendo durante siglos que se repiten ciclos, como anaqueles hexagonales de Biblioteca, sin que podamos acceder al orden, a su sincronía, a su por qué. Vuelven y somos conscientes pero ¿para qué?... ¿Por qué somos conscientes?. Si es cierto que hemos evolucionado con las características más adecuadas para la supervivencia, ¿por qué ese exceso? ¿por qué esa pulsión? ¿Por qué ese constante preguntar más allá de lo que podemos responder?... Parece que la consciencia es un error de la evolución, un elemento no funcional, un exceso que se escapa del orden y la explicación.


Eres
(que sea en presente subjuntivo)


No das respuestas
ni luz a mi jardín,
y no hay guerrero
que descanse en ti.
No hay luna de agosto,
ni lluvia de abril,
que no haya dormido
antes en ti.
Eres pequeña
como una estrella fugaz,
como el universo
antes de estallar.
Vuelas como la risa,
como el diente de león.
Si yo te miento,
tú lo haces mejor.

Ahora dime qué te han de ofrecer
la tardes perdidas, tu sangre en mi piel,
la casa cansada, la manta en el sofá,
la tele encendida, las ganas de llorar.
Y ahora dime qué te van a dar
la paz en tu vientre, la calma del mar,
gaviotas cansadas, mi sombra en el sofá,
la brasa encendida, las ganas de matar.

Eres la copa rota,
el mar en que me adentro,
viento que susurra,
el tálamo desecho,
ácido en mis ojos,
el café de mis mañanas,
la mano en el sexo,
el rumor de batalla.

No das respuestas
ni luz a mi jardín,
y no hay guerrero
que descanse en ti.
No hay luna de agosto,
ni lluvia de abril,
que no haya dormido
antes en ti.



He pensado en mi ciclo, mi orden, mi sentido. Sabía que este post saldría asi, irritante, personal, venía a compensar los anteriores en su necesidad de equilibrio, para que las piezas encajen. Es lo malo de los cumpleaños, te permiten el balance de un ciclo, más aún que los cierres anuales o las despedidas a medias. La distancia con la que fui parece mucha... metida en una historia de exceso, de pulsión, quizá no arriesgué lo imposible, pero encontré la calma para acabar sin mucha pena la carrera equivocada, para divisar anillos en júpiter, para romper lazos que al no apretar ataban.


Será
(la incertidumbre en Barna)

Será que el último verano se escapó en otro metro,
que en este vagón no sale el sol,
que ayer no llamaste por teléfono.
Será que es temprano y no quiero ir al trabajo,
será que tu olor nunca llega hasta aquí abajo,
serán tus retrasos.

Será que mi contrato temporal no entiende
de tardes de cine
ni de amaneceres.

Será que hace frio y me duelen las rodillas y los alquileres,
será que aún no vives conmigo,
los gritos de padre como alfileres.

Será la ETT, que cierra mis puños, que deja mis sienes
repletas de nubes, neveras vacías, horarios de trenes.
Será que el reloj me duele.

Será por eso que esta alma cansada
te echa de menos.
Llega mi parada.


Aprendí a aligerar mis maletas y me fui para volver, y también para intentar no hacerlo. Vi durante siglos a un hombre con piano en la esquina de la mano de un hedonista, también a una mujer con las pestañas larguísimas y un acento francés, que desentrenada, no supe ver que era la mismísima Octavia... Quise buscar a aquella, en aquella víspera. Una moneda decidía al pie de una escalera si era Volver o Instinto Básico II lo que yo tomaría como película-señal aquella noche. El sol en revolución estaba de mi parte, y salimos en moto por calles que yo juraría desiertas. Pero elegí cruz por esa consciencia trágica de culpabilidad ante el cielo despejado... y al llegar no pude sino volver




Buenos Aires 2001

(o cualquier ciudad desierta)

Mis manos y estas calles son láminas de hielo.
Te busco perdido por San Telmo,
colgado de los cables que unen los tejados.
La lluvia cae como una vieja canción de los Stones,
como el ángel que empujaron de un avión.
Y siempre es jueves en la Plaza de Mayo.

Te busco tras el vaho de un cristal del colectivo
y, en la cena, los malvados de mis amigos
me preguntan una y otra vez por ti.

Y caen los rostros en los charcos de Corrientes,
bajo hojas secas guarda sus sueños la gente.
Y en la tormenta, senadores que escapan,
cristales rotos frente a la Casa Rosada.

Los autos pasan lentos como una manada de elefantes,
en lo oscuro una mujer me ofrece mate
y Charlie salta por mí desde un rascacielos.

Hoy Boca gana y una joven que me recuerda a ti
hace las maletas. El FMI te desnuda en el peor invierno.

Hoy te he dejado grabada esta ciudad en el contestador.
De fondo se oye, cada día canta mejor,
siglo veinte, cambalache, problemático y febril.

Y tarareas una canción de los Redondos.
Hoy iré al río, te buscaré en el fondo.
Mafalda juega a la guerra nuclear.
Iré a San Telmo, hoy te tengo que encontrar.

Es la distancia al ideal una necesidad... Distancia temporal, distancia espacial, distancia emocional ...La operación ideológica, "elevar al rango de imposible para posponerlo o evitar su encuentro". Lo que no sostiene y a la vez nos guarda del encuentro con La Cosa. Pero a la vez está esa pulsión de muerte, ese exceso, que en mi se traduce en deseo de que todo encaje, de la armonía de la estructura que se rebela, que me da la clave del cómo, y sobretodo del por qué.


Qué andarás haciendo

(Y cómo, y dónde, y por qué...)


Qué andarás haciendo ahora,
hecha una madeja en el sillón,
dibujando constelaciones en los huecos
de los cuadros que aún faltan por colgar.

Qué andarás haciendo ahora,
apagando las luces del salón,
probándote quizá un vestido nuevo,
planeando una huida, ver el mar.

Y yo afilando lunas, perdido en el hotel,
encontrando tus caricias en el neceser.
Y yo buscándote en el espejo azul del baño,
en la ropa cansada del armario.

Qué andarás haciendo ahora,
cansada viendo la televisión,
guardando mi paz y mis retratos,
la costumbre de dormir al lado izquierdo.

Qué andarás haciendo ahora,
maldiciendo la luz, el primer sol,
hermosa con los párpados hinchados,
regando las plantas, todos los recuerdos.

Y yo retirando hojas secas de la cama,
soñándome contigo bajo el agua.
Y yo recordando que olvidé tender la ropa,
preguntándome qué andarás haciendo ahora.



Quizá una forma bella de distancia, una sólo placentera, agotadora, en que la copa rebosa tranquila, esa armonía fría y tranquilizadora. Luego aparecen las distancias de guardia, de cambio, que se incendian y se calman sin motivo, otra vez bellas, pero más oscuras, a punto de alcanzar la cosa porque no es esa en sí, sabemos que es otra, los cambios de ritmo nos aseguran su temporalidad pero también su enigma. De fondo está lo que creemos ser, la ciudad desierta que nos identifica, que no queremos definir más allá de un Paredro o Castillo Sangriento en el Polidor. Ese gusto por la palabra exacta, por tu soledad, por las dudas que las Certazas sublimes o bellas no pueden quitarte. Entonces vuelve, una consciencia de no saber, una señal de lluvia o pájaros, un deseo de hablar en subjuntivo, de incertidumbre, de la ciudad y su búsqueda, de saber qué andarás haciendo ahora. Algo (de) Sublime que se adjudica sólo, en contra de lo razonable, en que el exceso es la distancia, la búsqueda aparece como espera e inacción, incapaz de saber si es el centro lo que busca excentrarse, cerrado por derribo o ideal fantasma.

Un hombre espera en el desierto

La arena de los relojes
hizo crecer el desierto.
No digas que aquí hay silencio,
podrás decir que no oyes.

A los campos de Tinduf
no llega ese rumor de espuma
que el viento mecía en la duna
en que te amé una noche azul.

La piel de tu dromedario
me abriga como tus besos
y arropa el llanto del preso
aquel que te recuerda a diario.

Un hombre espera en el desierto
a que se tiña de gris el cielo,
a que me ames en hasanía,
a que devuelvan la melodía
que le robaron al viento.
La arena de los relojes hizo crecer el desierto.

Si nos asalta la noche fria
déjame pasarla en tu haima.
Si la arena se levanta,
mejor, así pasaré a tu lado más días.

Desde los acantilados
de Bojador cantan las olas:
"basta ya de derrotas".
El hombre del desierto esperó demasiado.

Un hombre espera en el desierto
a que se tiña de gris el cielo,
a que me ames en hasanía
a que devuelvan la melodía
que le robaron al viento.
La arena de los relojes hizo crecer el desierto.

La arena de los relojes hizo crecer
el desierto.

¿Por qué ha vuelto Ismael?

domingo, 2 de abril de 2006

De lo Bello y lo sublime (4):

Un homenaje al Dia del libro... Eligen la palabra más bella del castellano. Hasta ahora, estas son las que están:

A abacorar abarrotes Abedul abelmosco abéñula abierto abonico abracadabra abrazo abril abrótano abrumado abuelito abuelo acacia Academia Acanelado aciago ACOGER ACUARELA acurrucarse adalid adamar adarve adiós adormecerse afanar Aflorar ágape agua aguamanil aguante aguardiente aire ajonjolí ALA alabear alacena alameda alaraca alba albahaca albaricoque albatros albedrío alberchigo albero Alberto albondiga alborada albricia albricias Alcabala alcaravea Alcazar alcoba ALCOHOL alcorque aldea Aleatorio Alegría alelí alevosía alféizar alfeñique Alforja algarabía alhacena Alhaja ALHAMBRA alharaca alheli Alhucema alizarina aljibe aljofar alma ALMADRABA ALMANAQUE almazara almenara almendra almíbar almirez ALMIZCLE almohada almorrana aloe alondra alpargata alquimia altruismo Altuismo alumbre AMABLE amada Amainar amamantar amanecer amante amapola amar amarillo ambar ambiguo ambrosía amigo Amigos amistad amor amplitud anaranjado Ándale andaluz andarivel aneja anémona ánfora ángel animal añoranza AÑORAR ansia APENAS Apocalipsis AQUELARRE arabesco arambol arandela árbol arcoiris Argentina Argot armario armonía aroma aroyo arrayán arrebato arrogancia arroyo arrumaco arte asombro asterisco atalaya atardecer aterciopelada atlántico Atolondrado atormentar atrabiliario atracción aura aureola aurora aurora boreal auténtico avatar avefría ayer ayuda ayudar azabache AZAFRÁN azahar azar azúcar azucena azufaifa azul azulear azulejo
B badajo bahía baladí Bambú BANDOLERO bandoneon BARANDILLA barca barlovento barro bártulo batracio BAÚL bauprés BEBE BELLA belleza benigno BESAR beso betacaroteno biodegradable bitácora bizarro blasfemia bobalicón bocadillo bolero bombardino BOMBON bonhomía bonita borbotones boreal Bosque botarate botellón brillante brillo brisa brizna BRUÑIDO buenaventura bufanda buganvilla Burbuja
C CABALLERO Cabestro cabrón Cacahuete Cachimba cachivache cadencia Calafate caleidoscópico Caleidoscopio calendario caléndula cálida Calidoscopio calima calma CAMELIA caminar Camino camlia campana campeón campo canalla Canción Canciones candelabro cantarina-o cantimplora caprichosa carabela caracol Caracola carácter Carajo!! carámbano carantoña caravasar carcajada Cárcava caricia caridad cariño carisma carmen carmesí CARMINATIVO Carnestolendas carniceria carterista casa cascabel cascada castañuela castellano casualidad catacaldos CATACUMBA catarata CATARSIS CATENARIA cauterizar cayado cefalea celeste Celestial célico celinda cencellada Cenestesia centinela cereza cerezo cháchara Chamarilero charanga charco CHICLE Chile chimichurri chipichipi chiribita Chochito chocolate CHOCOLATINA cielo cigüeña cilantro Cipote ciruela Clamor clandestino claridad clavel clavicémbalo clavicordio clavícula clemencia Clepsidra clístia clítoris cloaca cochinillo coincidir coito cojones colibrí colindante Color COLOSAL compañera Compañero/a COMPARANZA compartir compasión complicidad conciencia Concordancia Concupiscencia Congruencia coño conocencia Constancia constitución Control contundente Copa cópula coral corazón corolario correveidile coscolina cosquillas coturno coz crepitar crepúsculo crisálida crisantemo cristal cristalina cristalino crótalo cuajar cucharetear cuchipanda cuévano cuncuna cunnilingus
D damasco deleitoso delicadeza DELICIA deliciosa delicioso delicuescente demagogo democracia derecho desamor desarrollo desasosiego descuajeringado Desencuentro Deseo deseperación desesperación desierto deslanar desliz Desnudez despampanante desparpajo despertar DESTELLO desván DESVELAR dí diálogo diccionario Didascalia Difícil DIGNIDAD Diletante dingolondango dios DIVINO DOLAR donaire duciacuícola duende Duermevela DUERNA dulce dulcisima dulzura duna
E ecléctico eclipse efímera efímero egagrópila égloga Elegancia elixir ella elocuencia ELUDIR Embeleso Emoción emociones empapada empatía enamorar encandilar Encantadora encantar ENCANTO encarnado Encrucijada endeble endulzar EÑE Enigmático enredadera ensimismada ensimismado ensimismarse ensoñación ensueño Entelequia entereza entrañable ENTROPÍA entusiasmo equidad equilibrio era ergonómico Escalinata Escalofrío Escapulario ESCARCHA escatológico escibir escorpión escribir Escritura escudriñar escuincle esdrújula esfinter esmeralda Espacio España español espátula espayafato esperanza espiga espíritu espléndido ESPLENDOR espliego esplín espranza espuma estatut esternocleidomastoideo Estertor estío estrella estupendo estupor ETÉREO eternidad Ética eucalipto euforia Eutrapelia Evasión EVOCAR excelencia existencia Éxito Extasis Extravagante exultación
F facistol falleba familia fantasía fantástica FANTÁSTICO FARO farola fascinante fe felación felicidad Ferrocarril fideísmo fiesta filantropía Filigrana flor florete FOLLAR Fortísimo fotosíntesis fragilidad fraterno Frenesí fuelle fulgor furtiva futurible
G galera galimatías galleta gárgola garúa gazpacho generosidad gilipollas Gilipoyas glándula golondrina gorgorito gozne gozoso gracias gratitud Grocella guagua guanábana Guapa guapa/o guijarro guirlache GUIRNALDA Guiso
H HÁLITO Hamaca harmonía hebdomadario Hecatombe hechizo heliotropo heno hermandad HERMANO hermanos hermoso Hiel HIERBA hijo hijo de puta hijodeputa hijos Hilvanar hipocampo Hipopótamo Hipotenusa historia hogaño hojaldre hojarasqueo hola Holocausto hombre honestidad honor honra honradez horizonte horroroso Hucha huevón hule humanidad humildad huracanado
I iconoclasta ideal IDENTIDAD idiosincrasia ígneo igualdad ilusión Imagen Imaginación imaginar imbécil Inapropiado INAUDITO incertidumbre INCONDICIONAL independiente inefable inescrutable infame infidelidad infinito Infinitud inherente ininterrumpido inmarcesible inmensidad inocencia Inopia inquietud Inspiración insurgencia insurrección integración Inteligencia intensidad INTERFECTO interludio intríngulis inventario Ipecacuana iridiscente iris itinerario IZQUIERDA
J jacarandá jaculatoria jadeo jamón jazmín jesús jilguero jitanjáfora joder Juan Pedro jugoso JUSTICIA juventud
K krakatoa
L L I B E R T A D lábil Lágrima lágrimas laguna lánguido lapislázuli Lápiz LASCIVIA lealtad lecho Lento libar libélula liberalización Libérrimo libertad libertaria LIBRO licántropo limon lincesa Linda Lindo lisergia Lisonja livertad lluvia Lonchera lucero luciérnaga lúgubre lumbre Luminosidad luminoso luna lunatico luz
M macizo madre madrigal madroño MADRUGADA maestro magdalena magenta magia magnífico MAGNOLIA majadero majeza malvasía mamá mañana manantial mandarina mandolina mandrágora manzana manzanilla mar maraña Maravilla maravillosa maravilloso marihuana MARINO mariposa marmita marrana maruja matacandelas maternidad MÁXIMO meditar médula melancolía melocotón memoria mendrugo menester meñique mentira mequetrefe merced mermelada Mesar METAMORFOSIS mezcolanza midademar mierda mila milenario mimo miniatura minúsculo mirada Miríada miscelánea MISERICORDIA Misticismo mitología molusco monotonía montaña mórbido moribundo morriña mostalgia Muermo mujer mundo murciélago musgo música
N nacer ñacurutú nada nadir ñapas naranja natural naturaleza Navío nebulosa Néctar nefelibata Nemoroso Nenúfar NENÚFARES niebla nieve nimio Niña Niñez niño níspero Noble noche nocherniego Nomeolvides ñoñería nostalgia Novicio nube nuevo nunca jamas
O Obscuridad obsidiana ocarina OCASO ocèano Ocelote odio ojalá ojete ojo olé oleaje oligisto oligofrénico olores ombligo onírico opalescente opalino oquedad orfebre ornitorrinco Oro oropéndola orvallar Oscar Ósculo otitis Otorrinolaringología otorrinonaringólogo OZONO
P P A Z PACIENCIA Paideia palabra paladín palapa palíndromo paloma pan panocha papá paráclito paradoja parafernalia PARAISO Paralelepídedo paralelepípedo pargue Parir párpado parsimonia parvulito pasión patito pato Pauperrimo paz PAZ (BAKEA) pedorreta PEGASO. pena péndulo pensamiento penumbra Pepinillo pequeño perdíz perdón Peregrino pereza perfecto Pergrino perla perseverancia personalidad pésimo pestañar pétalo piano picaporte pichón pimpollo pincel pingüino pipiripao pirindola pitiminí pizpireta Placebo placer placidez platicar plectro plenilunio plenitud pleno pleonasmo pocilga pócima poesía pójimo Policromado polifonía pomada pomelo Ponzoña Portento poto PRECIOSA precioso preludio prendado presteza prestidigitador primavera PRIMOROSA Princesa pristina Prístino Problema profesar prójimo promesa promiscuo propedéutica propéndola prosopopeya protagonista pueblo puñal púrpura purpurina puta Puzle
Q quebradizo querencia querubín Quicio Quijotada quijote quimera química quintaesencia quizás
R raposa rasmia RAYUELA razón rebeca rebelde RECABAR RECIO recóndita reconocer recordar regocijo rehogar reincidente relampago reloj REMEDIOS RENACER requiebro resaca respeto resplandor resplandores responsabilidad resquebrajado resquemor retahíla Retiro reverberar Revolución ricura rifirrafe rimbombante rio Risa rocío Romántico ronronear rosa rumor
S sabiduría saeta sagato Sahumerio sal salamandra salitre salud Sándalo sargantana sátrapa secreto Seducción semilla Sencillez sendero sendos seno sensación sensacional sensibilidad sensible sensualidad ser serena SERENATA serenidad serpentina sexo sí sibilino siempre siesta silbido silencia silencio silvestre simplicidad SINCERIDAD sinfonía sinónimo sobaco soberbia sobretodo soez sol soledad solidaridad SOLLOZAR Solsticio SON Soñar sonoridad sonrisa soportal soportales sorpresa sortilegio sosiego soslayadamente suave SUBLIME sueño sueños supongo Sureña suripanta susurrar susurro Sutil sutileza
T taburete tahalí tálamo talismán tañer tarambana tarugo Te Amo tejemaneje telaraña telurismo temosidad templanza terciopelo teresa ternura Tesoro teta TETERA Tiempo tierra timbirimba tintineo tiritar tirititero titilar titiritero todas tolerancia Tonalidad torero TORMENTA tornasol tortura tragaluz traidora Tralla tranquilidad transparencia transparente trébol tremolar trémula triquiñuela tristeza truco tú tul tulipán tumbona Tumor tuputamadre Turgencia turquesa
U Ukelele ultramarinos UNIDAD UNIVERSO usted utopía
V vacaciones VACUIDAD VACUOLA vagabundo vagina vaguada vaharada vaivén valle Valor vástago velero Veleta velocidad Vendaval VENENO Venus verano Verbena Verbigracia Verbo verdad verde vericueto VEROSIMIL Versátil vespertino vestíbulo viaje victoria Vid vida vieira viejita viento vincapervinca Vìnculo violeta viruta Vista vivencia Vivir voluptuosidad voluptuoso volver vos voz
Y YAYA
Z zafarrancho zaguán zahorí zambomba zangolotino zapato zaquizamí zarco zarramplín zarrapastroso zascandil zascandilear ZIGZAG ZIGZAGUEAR zoco zozobra zureo zurriagazo zurullo zuzón

...si creen que no están todas las que son, pueden ir a poner la suya. Yo hice trampa y dejé dos :)

PD: ¿cuál será la ganadora? Pueden dejar el comentario aqui, yo no me decido.

sábado, 25 de marzo de 2006

De lo Bello y lo Sublime (3)


“La inteligencia es sublime; el ingenio, bello; la audacia es grande y sublime; la astucia es pequeña, pero bella”.

Partiendo de una ética material, basada en los fines, encontramos la que será la ética de este siglo, la de la Felicidad, y aquí retomo algo que apunté en un post anterior y que ha seguido emergiendo como las ideas iceberg de las que hablaba Capote. Son los tres tipos de Felicidad de Martin Seligman:

Felicidad Hedonista:
“la vida de placer , de emociones positivas: risas, sonrisas, estar de buen humor”.
Felicidad Comprometida:
“la vida comprometida, ser UNO con las cosas; absorto, inmerso, en el amor, el trabajo, con los hijos, con el ocio, con las amistades”.
Felicidad Significativa:
“la vida significativa, y es la que tiene el mejor componente de inteligencia. Está basada en el significado, y creo que se trata de saber cuáles son los puntos fuertes y utilizarlos para pertenecer y servir para algo que crees que es mayor que tu”.

He visto un paralelismo entre estas felicidades, lo bello y lo sublime, y los temperamentos:

La Felicidad Hedonista es la del temperamento sanguíneo, sensible a lo bello. Absorto en el placer.

la Felicidad Comprometida es la del temperamento colérico, sensible a lo sublime aparente. Entregado a la acción.

La Felicidad Significativa es la del temperamento melancólico, sensible a lo sublime veraz. Buscando un significado.

También cuando evocaba esas felicidades, las recordaba con personas que se corresponden con estos tres tipos de temperamento, quizá yo tampoco pueda asociar la felicidad con el temperamente "neutro". Casualmente habla Kant que la contemplación del día soleado encierra una belleza tranquila, pero el rugir de las olas en la tormenta produce una impresión de fuerza sobrecogedora que roza lo sublime.

PD: Estoy con otras correspondencias, las dejo para cuando hagan el test de Keirsey. Ya dije que era largo, pero el resultado es que de pronto eres un tipo, y de él sale un subtipo, y asi podremos discutirlo. Creo que hay más de un guardián por ahi ;)

martes, 21 de marzo de 2006

Entre paréntesis...

(Interrumpo mi canción...

"Emulando a Oliveiro Girondo recitó a la mujer que compartía su mesa:

-Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias. Pero eso sí, y en esto soy irreductible, no les perdono bajo ningún pretexto que no sepan volar, si no saben volar pierden el tiempo conmigo- .

La mujer dejó la copa en la mesa, lo miró con incredulidad y le dijo:

- Me importa un pito que los hombres tengan el cabello como lana de oveja o una cabeza de bola billar, un trasero redondo y duro o uno invisible bajo el pantalón. Le doy una importancia igual a cero al hecho de que tengan unas manos encallecidas o unas delicadas manos de papel de seda. Soy perfectamente capaz de soportar ronquidos atronadores por las noches o la ausencia de palabras en la convivencia. Pero eso si, y en esto soy irreductible, no les perdono bajo ningún pretexto las exigencias, si son exigentes pierden el tiempo conmigo-.

Se quitó la chaqueta, desplegó su alitas y abanicando el aire se marchó por la ventana".



"Mira la tierra abrirse bajo los pies
que temblorosos no pisan más la
realidad, la insanidad del alma se
hace presente.

Mira la conciencia culpable llena
de miedo debastandose por temor
a herir al amor que se abre como
esperanza en flor.

Mira como nace en ti la duda
como carmome las entrañas
como las confude, como las
debilita y las enloquece hasta
limites que solo tu propia
confusión puede comprender.

Mira el infinito girando ante
tus ojos en una escalera que
impaciente espera los pasos
que inevitablemente has de
recorrer."


...a los dolores ajenos).

lunes, 20 de marzo de 2006

De lo bello y lo sublime (2):

En la época de Kant, aún la personalidad se dividía en cuatro tipos, según el primer modelo de personalidad de Hipócrates, (basado en la teoría de los cuatro elementos de Empédocles).
Los cuatro temperamentos básicos eran: colérico, melancólico, sanguíneo y flemático que correspondería a un exceso de bilis amarilla, bilis negra, sangre y flema respectivamente.





Kant utiliza estos tipos para relacionar la naturaleza del hombre con la sensibilidad hacia lo bello o lo sublime:


Sanguíneo:

“El de carácter sanguíneo tiene predominante sensibilidad para lo bello. Sus alegrías son, por tanto, rientes y vivas. Si no está alegre es que se halla disgustado; conoce poco la calma satisfecha. La variedad es bella, y él gusta del cambio.”

Busca la alegría en sí mismo y en torno suyo; regocija a los demás, y su compañía es grata. Comparte fácilmente el estado moral ajeno. La alegría de los otros le contenta, y el dolor le enternece. Su sentimiento moral es bello, pero sin principios, y obedece siempre a las impresiones momentáneas que los objetos en él producen”.

Es amigo de todos los hombres, o lo que es lo mismo, nunca propiamente un amigo, aunque sea de verdad bondadoso y benévolo. No finge. Hoy os tratará con su afecto y cortesía peculiares; mañana, si estáis enfermos u os sobreviene una desgracia, mostrará un interés verdadero, no hipócrita, pero se escurrirá suavemente hasta que las circunstancias hayan pasado”.

“Nunca debe ser juez. Las leyes son para él, comúnmente, demasiado rígidas, y se deja sobornar por las lágrimas. Es un tipo curioso, nunca completamente bueno y nunca completamente malo. Comete excesos y es vicioso, más por complacencia que por inclinación. Es liberal y benéfica su influencia, pero lleva mal la cuenta de lo que debe, porque si es muy sensible para el bien, lo es muy poco para la justicia. Nadie tiene tan buena opinión de su propio corazón como él. Aunque no le estiméis mucho no podéis menos de amarle. El mayor peligro de su carácter es caer en lo frívolo, y entonces es alocado e infantil. Si la edad no disminuye acaso la vivacidad o le infunde más juicio, está en peligro de convertirse en un viejo verde”.


Colérico:

“Aquel cuyo carácter es calificado de colérico, tiene sensibilidad predominante para el género de lo sublime que se puede denominar magnífico. Es sólo el brillo de la sublimidad, un color llamativo que oculta, engañando e impresionando con la apariencia, el contenido íntimo de la persona o cosa, acaso malo o vulgar en sí mismo. Así como un edificio cubierto por una pintura que imita la piedra produce una impresión tan noble como si fuese verdad, y así de igual modo que las molduras y pilastras empotradas sugieren la idea de firmeza, aunque tengan poca consistencia y nada sostengan, lo mismo brillan las virtudes de hojalata, el similor de sabiduría y los méritos pintados”.

El colérico considera su propio valor y el de sus cosas y actos según el prestigio o la apariencia de que se revistan a los ojos de los demás. Con respecto a la íntima calidad o a los motivos que el objeto mismo encierra, se muestra frío, ni encendido por verdadera benevolencia, ni conmovido por el respeto. Su conducta es artificiosa. Ha de saber tomar toda clase de puntos de vista para juzgar el efecto que produce según la distinta posición del espectador, pues no se pregunta lo que él es, sino lo que parece”.

“Por eso ha de conocer bien la manera de conquistar la aprobación general y las apreciaciones que ha de suscitar fuera de él su conducta. La sangre fría que esta fina atención requiere para no ser cegada por el amor, la compasión y el interés, le sustrae también a muchas locuras y contrariedades, en las cuales cae un sanguíneo, arrebatado por su sensibilidad espontánea. Por eso parece más razonable de lo que realmente es. Su benevolencia es cortesía; su respeto, ceremonia; su amor, meditada adulación. Está siempre lleno de sí mismo cuando toma la actitud de enamorado y de amigo, y no es nunca ni lo uno ni lo otro. Gusta de brillar con las modas; pero como todo en él es artificioso y trabajado, se muestra en ello rígido y torpe. Su conducta obedece más a principios que la del sanguíneo, sólo movido por impresiones ocasionales; pero no son principios de la virtud, sino del honor, y no es nada sensible a la belleza o al valor de los actos, sino al juicio que el mundo pronunciara sobre ellos”.

“Se complace en ser esclavo de los grandes para después ser tirano de los humildes. La ingenuidad esta noble o bella sencillez que lleva en sí el sello de la naturaleza y no del arte, le es completamente extraña. Por eso cuando su gusto degenera, su brillo resulta chillón; esto es, desagradablemente jactancioso. Cae entonces, tanto en su estilo como en sus adornos, en el galimatías -lo exagerado-, una especie de monstruosidad que es a lo magnífico lo que lo extravagante o chiflado con relación a lo sublime serio. En las ofensas acaba pronto en duelos o procesos y en las relaciones ciudadanas, gusta de antepasados, preminencias y títulos. Mientras sólo es vanidoso, es decir, mientras busca honor y se esfuerza en hacerse visible, puede ser todavía soportado; pero cuando totalmente falto de verdaderas cualidades y méritos se pavonea orgulloso, viene a parar en lo que él menos quisiera, esto es, en un necio”.

Melancólico:

No se llama melancólico a un hombre porque, substrayéndose a los goces de la vida, se consuma en una sombría tristeza, sino porque sus sentimientos, intensificados más allá de cierto punto dirigidos, merced a determinadas causas, en una falsa dirección, acabarían en esta tristeza más fácilmente que los de otros. Este temperamento tiene, principalmente, sensibilidad para lo sublime”.

“El hombre de carácter melancólico se preocupa poco de los juicios ajenos, de lo que otras tienen por bueno o verdadero, se apoya sólo en su propia opinión. Como en él los móviles toman el carácter de principios, no puede ser fácilmente llevado a otras ideas. Su firmeza degenera a veces en obstinación”.

La veracidad es sublime, y él odia mentiras y fingimientos. Siente con viveza la dignidad de la naturaleza humana. Se estima a sí mismo y tiene a un hombre por una criatura que merece respeto. No sufre sumisión abyecta, y su noble pecho respira libertad. Toda suerte de cadenas le son odiosas, desde las doradas que en la corte se arrastran hasta los pesados hierros del galeote. Es un rígido juez de sí mismo y de los demás, y a menudo siente disgusto de sí mismo y del mundo”.

En la degeneración de este carácter, la seriedad se inclina a la melancolía, la devoción al fanatismo, el celo por la libertad al entusiasmo. La ofensa y la injusticia encienden en él deseos de venganza. Es muy temible entonces. Desafía el peligro y desprecia la muerte. Falseado su sentimiento y no serenado por la razón, cae en lo extravagante: sugestiones, fantasías, ideas fijas. Si la inteligencia es aún más débil, incurre en lo monstruoso: sueños significativos, presentimientos, señales milagrosas. Está en peligro de convertirse en un fantástico o en un chiflado”.


Flemático:

“Puesto que en el compuesto flemático no suelen aparecer ingredientes de lo sublime y de lo bello en un grado particularmente apreciable, cae este carácter fuera del círculo de nuestro examen”.


Es curioso ver el desprecio que siente Kant por el temperamento flemático, cuando existe la leyenda de que los habitantes de la ciudad de Königsberg ponían en hora sus relojes cuando él pasaba por la rigurosidad de sus horarios.

En este tratado no se molesta en justificar ni analizar de manera crítica ninguna de las asociaciones. Pero esta idea intuitiva de Kant se fortaleció después con el análisis moderno sobre la personalidad, ya en el siglo XX, (Eysenck):

Creo que estas tipologías se pueden asimilar con el determinante de la personalidad de Keirsey. Los cuatro temperamentos:

  • Artesano
  • Guardián
  • Idealista
  • Racional

Aquí hay un test por si quieren saber el suyo (es un poco largo, pero es el mismo que hay en el libro). Dejo para el próximo post las correspondencias, nexos, causas o lazos forzosos que pude encontrar...

martes, 14 de marzo de 2006

De lo bello y lo sublime (1):


17 años antes de escribir Crítica de la Razón pura, y ya con 40 años escribe Kant Sobre lo bello y lo sublime… el azar me llevó a esta obra cuando buscaba un nexo entre dos períodos de la vida de Margritte, apareció un jinete perdido, primer cuadro surrealista, de ahí un comentario de Foucault, de él uno de Derrida, que habla de Kant y su estética, la estética de lo Sublime que analiza Lyotard, oponiéndola a lo bello.

He encontrado el texto completo de la obra temprana de Kant, y me ha impresionado por la subjetividad humana que destila, demasiado humana, alejada de la perfección de sus Críticas. Extraigo una lista de lo que es bello y lo que es sublime en Kant:

Lo Bello: :
Encanta
Pequeño
El día
El ingenio
La cortesía
La benevolencia
La comedia
El amor

Lo Sublime
Conmueve
Grande
La noche
La inteligencia
El desinterés
La dignidad
La tragedia
La amistad

Lo bello tiene un límite marcado, es representable. Genera un placer positivo, aumenta la potencia vital.

Lo sublime no tiene forma ni representación. Es un placer ambivalente, un vértigo, una angustia transitoria ante un placer ilimitado.

Creo que todos hemos experimentado ese sentimiento espasmódico, de vértigo ante lo sublime, que no se opone a lo bello, pero, como insinúa Kant, tiene algo de señal, de trascendente.

lunes, 6 de marzo de 2006

sábado, 4 de marzo de 2006

Silvio y Ojalá como coartada

Cuenta Silvio Rodríguez:
«Ojalá yo la compuse a una mujer que fue, podríamos decir, mi primer amor. Fue un amor que tuve cuando estuve en el ejército, haciendo mi servicio militar. La conocí cuando tenía 18 años, fue mi primer amor importante en el sentido de que fue el primer amor que me enseñó cosas. Era una muchacha mucho más evolucionada que yo, mucho más inteligente, más culta. Me enseñó, por ejemplo, a César Vallejo. Después nos tuvimos que separar, estaba estudiando medicina y en fin, no le cuadró. No sé por qué estudió medicina, cosa loca de ella, en realidad siempre fue de letras. Después estudió letras, se fue a su pueblo Camagüey, a estudiar eso y yo me quedé solo aquí en la La Habana, totalmente desolado.
Pasaron los años y el recuerdo de aquel amor tan bonito, tan productivo, tan útil (ojo, no confundir con utilitario), enriquecedor, de aporte a uno... pues, estaba obsesionado yo con esa idea. Y porque fue un amor frustrado, tronchado por las circunstancias, por la vida, no fue una cosa que se agotara, pues se me quedó un poco como un fantasma y por eso compuse esta canción en un momento quizás de delirio, de arrebato, de sentimiento un poco desmesurado."

Ojalá

Ojalá que las hojas no te toque el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.

Ojalá se te acabé la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.

Ojalá que la aurora no dé gritos
que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan
tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.

miércoles, 1 de marzo de 2006

Serendypia

Con catorce años me encantaba esta canción, pero no creía ni una palabra... Hoy me pasa todo lo contrario:

"Parecíamos buenos sonriendo a los niños
hablando de perros, amor y asesinos
Jugamos a indios contra vaqueros
ahora estás vivo, ahora estás muerto.

Un día de vagos en otra cuidad
si me das un trago te enseño a bailar
Dame la mano y dame ahora un beso
no te hagas el duro que no me lo creo

El día que yo fui feliz
nadie tocaba el violín
ni una maldita florecita
ni arcoiris sobre mí

Andábamos casi a dos metros del suelo
limpios y guapos, caídos del cielo
Compré una historieta de Corto Maltés
tú una chaqueta de soldado inglés
Luego borrachos en un club de Jazz
creo que hablamos un poco de más
Quiero que siempre te quedes conmigo
ahora que tú eres mi único amigo

El día que yo fui feliz
nadie tocaba el violín
ni una maldita florecita
ni arcoiris sobre mí

El día que yo fui feliz
nunca pensé que fuera así
y como nadie me avisó
no me di cuenta y me dormí"

lunes, 13 de febrero de 2006

El viaje de Chihiro con Sabor a sandía

Chihiro entra en un túnel, nada más aburrido que un túnel decía Martín, es túnel todo el tiempo. Un mundo animal donde los humanos huelen a humanos, un olor insoportable; se van convirtiendo en fantasmas si no pierden su identidad y trabajan para la reina. Una mezcla de Rebelión en la granja y Alicia en el país de las maravillas. Orwell, Carrol y un "estar en el Tao" que se me escapa.
Me asombró la determinación de la niña, más aún que la de la gitana torera que entrevistó Quintero hace tres semanas, pero siempre me asombran estas cosas.
A Chihiro le borran su nombre por el de Zen ¿quizá Shen?. Pero ella no olvida su identidad y cruza un rio de vías sumergidas hasta el otro lado, para buscar el equilibrio del lado bueno en la bruja mala. Al final llueve y el rio se seca. El niño protagonista resulta ser el curso del rio donde la niña se cayó una vez de pequeña.


En el Sabor de la sandía el silencio se vuelve una carga también insoportable. Escuché no hace mucho en una tertulia de cine empezada que hablaban de un pueblo donde no llovía y estaban desesperados, y tras varios intentos deciden recurrir a señales y causas mágicas, invitando a un maestro Zen, que tras tres dias encerrado en una de las casas provoca la lluvia. Su explicación fue que simplemente en el pueblo habían salido del Tao, él se concentró para salirse de su centro y reencontrar el equilibrio.
Al entrar en la película empezada y perderme la sodomización de la sandía, pensé que era la misma y me la pasé buscando el Tao. Resultó una mezcla de números musicales y necesidades básicas.
La protagonista cruza el puente arrastrando una maleta que no consigue abrir, mientras ve en la acera que han asfaltado su llave incrustada y brillante. Hay un rio de gente cruzando el puente con paraguas pero nunca llueve. Aunque por debajo no hay gente sino un curso de agua turbia y sandias que subjetivamente parecían burbujas. ¿Cómo no pensar que esa maleta estaba cargada de lluvia?

domingo, 5 de febrero de 2006

Hechos de gente

Que yo sea ultrajado y aniquilado,
pero que en un instante, en un ser,
Tu enorme Biblioteca se justifique.

Tres veces, tres, se ha resistido este post. La presión de un público que se precipita, mojado en la inacción. De señales iba. De excentrarse para encontrar el centro, pero ocurrió que nada sucede, como Auden ya pensó, en la inutilidad de las palabras. "Hechos, no palabras", decía el eslogan del PP, creo que en el 1993, luego lo cambiaron por uno menos delator pero sin esa contundencia que en la acción se demuestra. Si aún sirve la intención, no era clara, pero sí distinta, aunque asumo que "lo difuso sigue sin tener ninguna fuerza".

Mientras que las frases se tallen en muebles o en muñecas, con un punzón, un rotulador o un vidrio no podré mirarme sin intención de pasado, sin que las señales sean obvias sólo porque yo las vea. Y cómo salir de esta espiral, círculo vicioso, o simetría dinámica, que suena más a rio, a risa perdida. Hace ya un año le decía, a una de las burbujas que no están, que nisiquiera sabía si el que hubiera un Sentido tendría sentido. Sigo en la esquina de esa calle sin salida, pero yo veo un centro, una burbuja, un París en la mochila de los 17 años, un pliegue que "nadie habrá dejado de observar".

A Punset le libró de la melancolía el "haber ido de obsesión en obsesión". No tenía tiempo para deprimirse. A mi la obsesión no me ha librado de encontrar en todos los caminos agujeros negros, señales que no cambio por ningún deseo innato. ¿Son de Verdad "velos en el corazón" los que me impiden aceptar que "el deseo innato de todo hombre y mujer es la felicidad" y no la justicia?

La Felicidad Hedonista, la Comprometida y la Significativa. La ciencia admite tres niveles de concepto difuso, encontrar la fuerza, los límites de la ciudad, encontrar la salida. ¿Salir de la Ciudad? ¿Encontrar el centro?. Ser Uno con lo que se hace. La teoría M resumida en un restaurante chino seis polvos después de la felicidad primera. Los contornos del anillo de Júpiter, tan imposible como simplicar compromiso a sólo una palabra sin hacer. El significado del gato y su caja, la paradoja de un ser vivo y muerto porque todo es relativo, si no fuera porque hubo un ¿Y? en una playa tras una ecuación de onda imaginada en un muro, tan cerca de la felicidad tercera, ni es que estuvo cerca. Todos hechos de gente.

"Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo."

¿Es la justicia una felicidad significativa? ¿Es Una o La? ¿Es mi critero o es universal? ¿Se puede ser Uno? ¿Será mi Culpa si confio? ¿Será un velo si no Creo?. Me han preguntado por el sentido del Blog, por su objetivo, quizá haya que esperar que él solo se justifique, acaso en sus afueras:


(II)
¿Quién?
¿Quién es el dormido?
Si me callo, ¿respira?
Alguien está presente
que duerme en las afueras.

Las afueras son grandes,
abrigadas, profundas.
Lo sé pero, ¿no hay quién
me sepa decir más?

Están casi a la mano
y anochece el camino
sin decirnos en dónde
querríamos dormir.

Pasa el viento. ¿Le llamo?
Si subiera al salón
familiar del octubre
el templado silencio
se aterraría.

Y quizá me asustara
yo también si él me dice
irreparablemente
quién duerme en las afueras.



(IV)

Como la noche no

quiero que tú desciendas,

no quiero cumplimiento

sino revelación.

Desciende hasta mis ojos,

veloz, como la lluvia.

Como el furioso rayo,

irrumpe restallando

mientras quedan las cosas

bajo la luz, inmóviles.

Que no quiero

la dulce caricia dilatada,

sino ese poderoso

abrazo en que romperme.

jueves, 2 de febrero de 2006

Está


Descripción:
Ella está echada en la penumbra humedeciendo la
madrugada inicial.
Hay un jardín en ella y él está deslumbrado en ese jardín.
Acción:
Florece entera para él, se estremecen,
callan con el mismo rumor.
La noche va a ser cortada por un viaje
como por una espada.
Detalle:
Intercambian libros, papeles, promesas.
Ninguno de los dos sabe aún lo que se han prometido.
Se visten, se besan, se separan.
Ella sale a la oscuridad, acaso al olvido.
Espera:
Cuando él regresa al cuarto, la encuentra echada en la
penumbra húmeda.
Nunca ha partido, nunca partirá.

lunes, 30 de enero de 2006

Un millón para el mejor

Se me pierde la historia de Televisión Española, y su concurso de "un millón para el mejor". Creo que hacían al concursante varias preguntas y pruebas durante semanas, y algunos llegaron a ganar ese millón, que en los sesenta, debía ser más aún que tener hoy un millón de Euros. Y de eso quería hablar, de un millón (de Euros) para el mejor.
Vamos a suponer que:

1) Jugamos a la lotería (que no lo hacemos), y también que es alguna en que por un décimo premiado te toca un millón de Euros (que tampoco sé si la hay. He mirado un poco pero era indiferente para el tema que quería plantear y me aburrí).
2) Nos toca (que nunca se sabe :)... Y es viernes; hasta el lunes no podemos ingresar el boleto premiado. En casa no hay seguridad suficiente, y toooodas las personas que conocemos tienen una caja fuerte muy segura.
3) ¿En quién podrías confiar para guardar este boleto hasta el lunes? ¿En cuántas personas?

(Esto es una abstracción que les resultará inútil a los muy concretos, inténtenlo, es un experimento sociológico personal, debido a la extrañeza que me ha causado oír alguna respuesta a una pregunta parecida)... Prometo dar mi respuesta si hay varias (y variadas) en los próximos días.

PD: Se pide un poco de sinceridad en las respuestas para que funcione.

miércoles, 25 de enero de 2006

Barna

Barna se come el celo en su abreviatura purificadora.
Aqui parece no pasar el tiempo.
Aqui se soporta la incertidumbre.
Aqui se es una hormiga demasiado obvia.
Barcelona se te come la identidad en su idioma.
Aqui el tiempo parece gris y sin escalas.
Aqui no se soportan los esquemas.
Aqui las hormigas trabajan más de lo que quisieran.
BCN no se come sin haber digerido antes sus acepciones.

lunes, 2 de enero de 2006

Burbujas de

Los que son:
Ringo, y su polémica de Dieguitos y Mafaldas
Alfonso, y sus muchas burbujas de fresa y chocolate
Mackracken, y su tranquilidad contagiosa
Pasionxlavida, y sus confesiones tan mías
Desvio, y su mi tu su nosotras sin ellos

Los que no:
Borges, que me da su tiempo
Bichito, que me da mi norte
Fantasma, que me da la cruz
Helen, que me dio el plural

Los que estuvieron:
El Nota, tan causa mágica como oportuno
El Usuario Anónimo 1, tan verdad como otras
El Usuario no tan Anónimo 2, tan burbuja como ninguna
Uno que pasa, tan uno como una
Advertido, tan opinable como inopinado

Los que no están:
Jesús, con su llanto de palabras
Bo Peep, con su falda de seda afilada
Tránsitos, con sus hormigas, su caos, sus otros lados

Los que vendrán:
Cronopio, apretando el tubo desde abajo
El Gran Álvaro, ganando el horizonte
El futuro, saliendo de causas hacia… ¿?

Las burbujas pueden dejar sus verdades en mi puerta, los demás pueden venir a buscar su certificado de burbuja no disponible en tiendas